La basura volverá a salir de Ceuta a partir del próximo lunes

'MN Colibrí', en su primera visita a Ceuta el 31 de agosto de 2023 (C.A.)

Marítima Peregar ha conseguido el flete, para Urbaser, del 'MN Colibrí' y que tras prestar servicio unos meses dejó de hacerlo porque el armador del buque se negó a que transportase mercancías peligrosas

El problema del traslado de los residuos sólidos urbanos de Ceuta a la península, suspendido desde la pasada semana, se ha solventado, por el momento. Marítima Peregar,  ha fletado otro buque, el 'MN Colibrí' –tal y como ha informado el portal especializado Ferry Balear- tras concluir el contrato que tenía con los propietarios del ‘Mistral’ que opera con bandera finlandesa y que ahora ha sido fletado por la naviera DFDS.

Urbaser, concesionaria de la gestión, sin contrato desde hace cinco años, de la planta de transferencia del Monte Hacho, no posee barcos y el servicio del traslado de la basura a la península lo subcontrató con Servicios integrales de transportes Peregar que en catorce meses ha cambiado tres veces de flete para el servicio subcontratado por Urbaser.

Según Ferry Balear, el próximo lunes, el 'MN Colibrí' restablecerá el servicio del traslado de los residuos sólidos urbanos de Ceuta la península. El ro-ro de bandera francesa es un viejo conocido de Ceuta dado que estuvo prestando el servicio hasta Peregar tuvo problemas con el armador francés, propietario del 'MN Colibrí', que se negó a que el barco transportara mercancías peligrosas, y la empresa de servicios integrales de transportes tuvo que volver a sondear el mercado y tras muchos inconveniente acabó contratando los servicios del Mistral, que hace unos días ponía rumbo a Gran Bretaña.

Hasta el lunes, la basura seguirá acumulándose en la planta de transferencia a las espera de pasar al muelle de Poniente, donde son trasladados los contenedores para ser transportados a la península. Mientras tanto, la licitación del nuevo contrato de prestación de servicios no ve la luz y el Gobierno de la Ciudad espera que el Estado asuma la obligación legal que se impuso en 2022 de sufragar el transporte de residuos desde las regiones extrapeninsulares.