ADESCE pretende dar un impulso a la sanidad pública con la creación de un Instituto Ceutí de Salud Pública y Salud Laboral

Comunicado de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Ceuta (ADESCE)

Hospital, estatua doctor Abdelkrim
photo_camera Hospital Universitario de Ceuta (Archivo)

La ADESCE, anteriormente, alegó para los Presupuestos Generales de la Ciudad de Ceuta, la iniciativa de un Instituto Ceutí de Salud Pública y Salud Laboral, con el objetivo fundamental de impulsar la Salud Pública en Ceuta, hasta ahora insuficientemente desarrollada desde las transferencias recibidas desde la Administración General del Estado tras la aprobación del Estatuto de Autonomía de Ceuta (1995). Este desarrollo se hace cada vez más urgente dada la aprobación del anteproyecto de ley de creación de Centro Estatal de Salud Pública. Otras autonomías ya han dado sus primeros pasos al respecto (Baleares), y algunas disponen de estructuras similares (Cataluña). Sin embargo, ninguno de los partidos políticos presentes en la Asamblea de Ceuta votó a favor de dicha enmienda, solo dos miembros de la Asamblea no adscritos.

Por otra parte, los datos epidemiológicos recientemente publicados, indicadores de la situación de salud de Ceuta, no son nada satisfactorios. Reflejan la necesidad de una mejora de los niveles medibles de salud, así como una adecuada planificación a medio y largo plazo. Para eso, es necesaria una estructura sólida que pueda hacerlo, con recursos suficientes, para los que en la actualidad existen y podrían destinarse fondos del presupuesto de la ciudad. Y también con capacidad jurídica, para las competencias exclusivas, y tal como especifica el RD de transferencias de las competencias sanitarias a Ceuta, en coordinación con la Administración General del Estado, para las competencias concurrentes, con el fin de “obtener un sistema sanitario coherente, armónico y solidario”. Es obvio que unas competencias tan complejas deben coordinarse de la forma más efectiva posible.

ADESCE también quiere posicionarse ante la conflictividad en el sector sanitario, precisamente en el sentido de que es necesaria una nueva organización de la sanidad que responda a los desafíos del siglo XXI, ya que en muchas cuestiones, hemos quedado anclados en el siglo XX, cuando ahora se están estudiando aplicarlas en Ceuta. Entre estas cuestiones están aspectos tanto profesionales como de planes de salud; y también el cumplimiento de los asertos constitucionales de descentralización, desconcentración y coordinación, que acercan la administración a la ciudadanía, ya que la lejanía de Madrid, en el caso del INGESA, dificulta tanto la gestión como el conocimiento in situ de los problemas, así como la imposibilidad de la participación comunitaria, y la imposibilidad de rendición de cuentas ante la ciudadanía ya que no pueden ser responsables públicos elegidos directa o indirectamente.

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