Remitidos

Alberto, primero el sorpasso al PSOE; de quitar al PP hablamos después

Tras muchas especulaciones y dudas, el pasado lunes se materializaba el acuerdo Podemos-­IU, estableciendo la “confluencia de las fuerzas populares” de cara a las próximas elecciones del 26-J. Pero, ¿y Rajoy?

Tras muchas especulaciones y dudas, el pasado lunes se materializaba el acuerdo Podemos-­IU, estableciendo la “confluencia de las fuerzas populares” de cara a las próximas elecciones del 26-J. 

Hasta aquí todo muy guay. No me gusta entrar a juzgar las decisiones orgánicas que toman otros partidos políticos, al igual que no me gusta que se juzguen las de mi partido, pero, dejando el qué aparte, me gustaría profundizar un poco en el porqué. 

Tras materializarse el acuerdo electoral Podemos-­IU, como es lógico, las redes empezaron a arder, y empecé a ver un mensaje que en principio me dio mucha pena. Casi todas las opiniones iban en la misma línea: el sorpasso.

Cientos de miles de tweets para todos los gustos. Arias Navarro anunciando: “Espaňoles, el PSOE ha muerto”; Pedro Sánchez llorando; Pedro Sánchez con las manos en la cabeza;

Pedro Sánchez arrastrando una maleta. Todos odiando a Pedro Sánchez, todos odiando al PSOE, un partido socialista de izquierdas, con cientos de miles de militantes de izquierdas y más de cinco millones de votantes de izquierdas. Sí, los malos el lunes éramos los del PSOE, el objetivo a vencer éramos nosotros los socialistas, parecía que la única finalidad del acuerdo electoral Podemos-­IU era la de “matar” políticamente al PSOE.

Pero, ¿y Rajoy? Muy pocos se acordaban de que el verdadero enemigo de la izquierda no es la izquierda, sino la derecha. Pocos se acordaban de que el gobierno que ha impulsado las asfixiantes políticas de austeridad, que ha realizado el mayor recorte de gasto social de la historia democrática, el que ha impulsado la LOMCE para segregar y acentuar la desigualdad en las aulas, el que ha impulsado la Ley Mordaza para silenciar las calles, el que ha impulsado el recortes en el gasto sanitario e impulsado el copago, el que le ha dado la espalda a las personas que buscan dignidad con su política migratoria, el que ha sacado de las universidades a los estudiantes no formados por recortarles las becas,  el que ha sacado del país a los que ya estaban formados por no ofrecerle oportunidades, el que ha amnistiado a defraudadores fiscales, el que ha ahorcado a los trabajadores con una reforma laboral indecente. Pocos, muy pocos, se acordaban de que el que ha hecho esto y más ha sido un gobierno de derechas, del PP, presidido por Mariano Rajoy, y que éste es el verdadero enemigo.

Es muy triste ver que los que querían asaltar el cielo, abanderando la lucha por la justicia social, la igualdad de oportunidades, el fin de los privilegios, la sanidad, la educación…  se unan para acabar con la izquierda, para acabar con el PSOE, un partido que hace 9 días cumplía 137 aňos de historia, un partido que impulsó la consolidación de la democracia que inició la transición, que integró a Espaňa en la CEE, actual UE, realzando la economía y la industria del país, que impulsó la sanidad universal, que impulsó la Ley de dependencia (que se cargó Rajoy), el matrimonio igualitario, la ley de igualdad salarial entre hombres y mujeres, la ley de violencia de género, que construyó más del doble de VPO que el gobierno de Aznar, el que impulsó leyes educativas y becas que favorecían a los estudiantes, el que retiró las tropas de Irak, el que inició el fin de ETA. Es triste que la única finalidad de las confluencias sea la de acabar con el PSOE, el partido que ha construido el bienestar social durante más de 20 aňos de gobierno. 

Se ha demostrado con hechos que el PSOE es un partido de izquierdas que siempre ha trabajado por aquellos valores que ahora quieren abanderar Podemos-­IU, con el único fin de acabar con el que los abanderó durante 137 aňos de historia, y esto es muy triste, y evidencia una carencia del compromiso social que deben tener dos (sin contar a las confluencias) partidos de izquierdas.

Mientras tanto la derecha, el PP, se frota las manos viendo el espectáculo que se está montado a la izquierda, espectáculo que le allana el camino a Rajoy hacia la Moncloa nuevamente.

Si alguien no entendía por qué Podemos ha bloqueado durante meses el gobierno del cambio, ahora queda claro: el sorpasso. Estar por encima del PSOE, y encima con la prepotencia (cosa habitual en Podemos e IU) de decir, que una vez superado al PSOE en las urnas, nos ofrecerán a los socialistas participar en su gobierno, algo que deberemos apoyar por “obligación moral”. Tócatelos… 

¿Dónde estaba la obligación moral cuando era el PSOE el que ofrecía esto mismo? Pareciera que los que antes criticaban la ambición, el poder y los sillones, ahora quieren el doble, utilizando además la ley D’Hont que tanto han criticado para repartir más sillones, cosa que también criticaban…  

Me imagino a Pablo Iglesias comenzando el diálogo para el pacto Podemos-­IU: Alberto, primero el sorpasso al PSOE, de quitar al PP hablamos después. 

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