Cruz Blanca y Nayat Ahmed, premio Doctora Soraya 2025 que reconoce a quienes cuidan sin ruido
El premio Doctora Soraya se consolida como un altavoz para las historias que no siempre salen en la foto. La edición de este año ha premiado trayectorias que dignifican la ayuda, abren caminos y construyen comunidad desde abajo
La novena edición del premio Doctora Soraya volvió a poner el foco en quienes trabajan desde el compromiso y la empatía para construir una Ceuta más justa. El galardón, que honra la memoria de una mujer que dejó una huella profunda por su entrega a la justicia social y la igualdad, reconoció este año trayectorias individuales y proyectos colectivos que "iluminan el camino" hacia una sociedad más equitativa.
"Nos reunimos para celebrar el coraje, la dedicación y la esperanza", apuntaron los organizadores. MDyC, que alertaron sobre una evidencia que persiste: "Aunque hemos avanzado, la igualdad aún no es una realidad para todas". La entrega del galardón sirvió para escuchar historias que inspiran, vidas que desafían las estadísticas y que, desde lo cotidiano, transforman entornos.
Uno de los momentos centrales fue el reconocimiento al economato de la Fundación Cruz Blanca, un espacio que lleva más de una década ofreciendo apoyo a familias en situación de vulnerabilidad. Pero su labor va más allá de lo material. Instalados en la barriada de Príncipe Alfonso, describen su labor en tres palabras: "Acompañamos, escuchamos, orientamos", pero van más allá: "Construimos oportunidades desde el respeto y la dignidad", subrayaron desde la entidad. "No trabajamos para recibir premios, pero este reconocimiento nos anima a seguir, sobre todo en un día a día lleno de obstáculos", expresó Ramón Cayetano Sánchez, uno de los voluntarios, emocionado.
También feliz por el reconocimiento, el hermano Miguel: "Este premio nos recuerda que somos parte de un barrio, de una familia que acoge y transforma. Eso es Cruz Blanca".
El acto visibilizó además a Nayat Ahmed, pionera en el gremio del taxi en Ceuta, cuya presencia en el gremio abrió puertas a muchas otras. "Es una luchadora y una pionera. Reconocerla es reconocer a todas las que vinieron detrás", señalaron.
Como colofón, el premio se detuvo en dos figuras discretas, pero esenciales: Abdelah Mohamed Ahmed Seghyar y Abderrasid Ali Chaib, dos voluntarios de la formación cuya labor ha sido constante y desinteresada. "Gente que ayuda sin pedir nada a cambio, que lleva toda la vida cuidando a los demás sin que nadie lo sepa", destacaron desde la organización.
El premio Doctora Soraya se consolida como un homenaje a quienes creen en la justicia social y la practican, a menudo en silencio, cada día. Una llamada a seguir mirando de frente a la desigualdad y a quienes la combaten con hechos.