En Melilla ya huele a carnaval, y no por casualidad. La Casa de Ceuta volvió a tirar del hilo de la tradición y abrió el telón de estas fiestas con su ya clásica Mejilloná, ese ritual tan nuestro que funciona como un “aquí empieza todo” sin necesidad de pregones solemnes.
El ambiente, como siempre, mezcló acento ceutí, ganas de pasarlo bien y ese runrún del 3x4 que, aunque nazca en Cádiz, late fuerte en las dos ciudades hermanas. Y la fiesta no se queda ahí: el próximo sábado 14 de febrero, a las 16:30, la sede de la entidad volverá a llenarse de coplas con la actuación de la chirigota “Maestros de la Postura”, que repite visita y ya es casi de la casa.
La agrupación, dirigida por Andrés Martín, lleva tiempo empeñada en que Melilla recupere el pulso carnavalero que tuvo en otros años. Sus integrantes recuerdan con cariño —y un pellizco de nostalgia— aquella época en la que en la ciudad sonaban varias chirigotas, incluida la que durante más de quince años mantuvo viva la Casa de Ceuta. Hoy el panorama es más discreto, pero ellos siguen ahí, empujando para que la llama no se apague.
Desde la entidad ceutí, las vocales de Cultura y Festejos, Cristina Elena Domínguez y Cormín Barbero, agradecen que los “Maestros de la Postura” vuelvan a subirse al escenario. Dicen que es un lujo contar con ellos, que contagian arte y buen humor sin esfuerzo y que ayudan a que los ceutíes afincados en Melilla se sientan un poco más cerca de casa.
La actuación será en el local social de la Casa de Ceuta en Melilla a las 16:30 h y será entrada libre para todo aquel que lo desee. Quien quiera una tarde de risas, coplas y ese pellizco de identidad que solo el carnaval sabe dar, ya tiene plan. Melilla se prepara para otra dosis de veneno carnavalero, del bueno, del que se pega.