El manifiesto difundido por Plena Inclusión con motivo del 8 de marzo recuerda que esta fecha es una jornada para reflexionar sobre los avances conseguidos en materia de igualdad entre mujeres y hombres, pero también para reconocer que la igualdad real aún no se ha alcanzado.
La organización pone en valor el papel que han desempeñado muchas mujeres a lo largo de la historia, cuya lucha ha permitido avanzar en derechos, oportunidades y participación social.
Sin embargo, advierte de que todavía existen desigualdades estructurales que afectan especialmente a colectivos con mayor vulnerabilidad, como las mujeres con discapacidad.
Barreras que aún persisten
Desde Plena Inclusión señalan que las mujeres con discapacidad continúan encontrando obstáculos en su vida diaria, desde dificultades para acceder al empleo hasta problemas para participar en espacios de decisión o recibir una educación plenamente accesible.
El manifiesto también denuncia situaciones en las que no se escucha su voz o se toman decisiones por ellas, cuestionando sus capacidades o limitando su autonomía personal.
Frente a estas barreras, la organización reivindica que las mujeres con discapacidad pueden estudiar, trabajar, participar en la sociedad y construir su propio proyecto de vida, al igual que cualquier otra persona.
Más oportunidades y más participación
El documento también alerta de que muchas mujeres con discapacidad sufren situaciones de discriminación o violencia, lo que hace necesario reforzar las políticas de protección y apoyo.
En este contexto, Plena Inclusión reclama más igualdad de oportunidades, más recursos y más apoyos que permitan a estas mujeres tomar decisiones sobre su propia vida y participar en igualdad de condiciones en todos los ámbitos de la sociedad.
Entre las demandas recogidas en el manifiesto figuran mayores oportunidades de empleo, más presencia de las mujeres en espacios de decisión, servicios accesibles y una mayor protección frente a la violencia de género.
Una responsabilidad de toda la sociedad
La organización recuerda que la igualdad no es solo una reivindicación de las mujeres, sino un compromiso que debe implicar al conjunto de la sociedad.
En este sentido, Plena Inclusión anima a instituciones, organizaciones y ciudadanía a seguir trabajando de forma conjunta para avanzar hacia una sociedad más justa, inclusiva y respetuosa con la diversidad.
El manifiesto concluye con un mensaje claro: cuando una mujer avanza, avanza toda la sociedad, y construir una comunidad más igualitaria significa garantizar que nadie se quede atrás.