La Protectora de Animales y Plantas de Ceuta lanza un nuevo y desesperado llamamiento. La tan prometida reforma integral de sus instalaciones sigue paralizada. Y no por falta de recursos: los fondos están asignados, pero las trabas burocráticas mantienen congelado un proyecto que consideran “urgente y necesario”. Mientras tanto, los animales continúan en condiciones que la entidad califica de “infrahumanas”.
Desde la Protectora aseguran que la reforma prevista contempla mejoras estructurales esenciales: ampliación de espacios, saneamiento, rehabilitación de cheniles y patios, y refuerzo de la seguridad. Pero nada se ha ejecutado. “Aunque la Ciudad Autónoma ha liberado los fondos necesarios para esta reforma, las trabas burocráticas están impidiendo que se lleve a cabo la ampliación y la restauración que tanto necesitan nuestros perros”, lamentan.
El relato de las condiciones actuales resulta desolador. “Cuando llueve, las instalaciones se inundan; en verano, proliferan cucarachas; algunos perros duermen en habitaciones sin ventilación o incluso en cuartos de baño por falta de espacio. ¿Esto es Protección Animal?”, se preguntan, visiblemente frustrados.
Los voluntarios que sostienen día a día el funcionamiento de la protectora aseguran que la situación se ha vuelto “insostenible”. “Nos dejamos la piel para darles una vida digna, pero no podemos asumir solos el peso de estas carencias estructurales. La responsabilidad es de la Ciudad Autónoma, que debe garantizar un entorno adecuado para los animales que están bajo su protección”, advierten.
La entidad también denuncia la incomprensión que a menudo reciben por parte de la ciudadanía. “A veces recibimos la presión de quienes no entienden que, por desgracia, no podemos seguir acogiendo animales hasta que esto no se solucione”, explican.
Reconocen la complejidad administrativa del proyecto, que implica coordinación entre varias instituciones, pero creen que la espera ya ha superado todos los límites razonables. “Exigimos y reivindicamos que se desbloqueen de inmediato estas trabas burocráticas para poder iniciar las obras”, reclaman.
“No permitiremos que la incapacidad, compromiso e implicación de la Administración siga siendo cómplice del abandono de nuestros animales. Ceuta debe actuar ya y garantizarles el respeto y cuidado que merecen”, concluyen con dureza.
La indignación va en aumento. “Es humillante ver cómo otras obras ven la luz con una asiduidad mientras nuestros animales viven en unas condiciones que incluso vulneran la Ley. Ya no sabemos de dónde sacar fondos para ajustar las instalaciones, dentro de nuestras posibilidades”, denuncian.
La reforma, de momento, sigue en un limbo administrativo. Pero en la Protectora, cada día que pasa tiene consecuencias tangibles y dolorosas para los animales que esperan —y necesitan— un entorno digno.