La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha condenado el atentado contra la autoridad sufrido por dos agentes de la Guardia Civil durante la madrugada de este martes en las proximidades de la barriada del Príncipe, en Ceuta.
Según ha denunciado la organización, una patrulla que se dirigía hacia el perímetro fronterizo fue violentamente apedreada mientras circulaba en servicio. Los proyectiles impactaron contra la luna delantera y trasera del vehículo oficial, poniendo en serio riesgo la integridad física de los agentes que se encontraban en su interior.
Afortunadamente, el incidente se saldó sin daños personales, aunque desde AUGC se subraya que lo ocurrido constituye un ataque intolerable contra agentes de la autoridad que desempeñan su labor para garantizar la seguridad de los ciudadanos.
Este grave suceso se produce además en un momento de enorme presión migratoria en Ceuta, una de las más elevadas del país. Los guardias civiles destinados en la ciudad autónoma llevan meses trabajando al límite de sus capacidades, sometidos a una intensa presión operativa, física y psicológica, derivada tanto del control del perímetro fronterizo como de la gestión de los constantes intentos de entrada irregular.
Desde la asociación advierten de que una situación ya de por sí extremadamente exigente para los agentes se ve ahora agravada por episodios violentos como el ocurrido esta madrugada, que incrementan el riesgo y la tensión con la que desarrollan su trabajo diario.
“No se puede normalizar que los agentes sean objetivo de ataques violentos mientras cumplen con su deber”, señalan desde AUGC, que recuerda que cada agresión contra un guardia civil supone también un ataque directo al Estado de Derecho y a las instituciones democráticas.
Ante esta situación, la asociación exige al Ministerio del Interior y al Gobierno de España la adopción de medidas inmediatas y contundentes para garantizar la seguridad de los agentes. Entre sus principales reivindicaciones figuran el refuerzo urgente de efectivos y medios materiales, la aplicación de tolerancia cero frente a las agresiones a agentes de la autoridad, con investigaciones rápidas y sanciones ejemplares, así como el reconocimiento real y efectivo de la Guardia Civil como profesión de riesgo.
Desde AUGC concluyen que los guardias civiles no pueden seguir desempeñando su trabajo expuestos a agresiones constantes mientras soportan una presión operativa extraordinaria sin el respaldo institucional que merecen. La asociación ha asegurado que continuará denunciando públicamente cualquier ataque contra los agentes y reclamando medidas que garanticen su seguridad, dignidad profesional y condiciones de trabajo adecuadas.