Opinión

Ahora Trace: los recortes continúan

Quizás, muy pronto, los trabajadores de TRACE se vean obligados a la puesta en escena de su disconformidad. En pocas fechas podemos asistir a concentraciones y manifestaciones. Quizás también se vean abocados a llevar a cabo otras medidas más drásticas en defensa de su legítimo interés y en defensa de dos puestos de trabajo; dos compañeros del sector que perderían el empleo de llevarse a cabo la maniobra que la Ciudad junto con Defensa han puesto en marcha.

Quizás, muy pronto, los trabajadores de TRACE se vean obligados a la puesta en escena de su disconformidad. En pocas fechas podemos asistir a concentraciones y manifestaciones. Quizás también se vean abocados a llevar a cabo otras medidas más drásticas en defensa de su legítimo interés y en defensa de dos puestos de trabajo; dos compañeros del sector que perderían el empleo de llevarse a cabo la maniobra que la Ciudad junto con Defensa han puesto en marcha.

De forma permanente, inagotablemente siguen llegando malas noticias a los trabajadores una y otra vez. Ahora les ha tocado a los trabajadores del sector de la Limpieza de nuestra ciudad. De un día para otro, ven como se les ha aumentado la carga de trabajo y, lo que es peor, detrás de todo esto puede estar la pérdida de dos puestos de trabajo. Una medida que vulnera los acuerdos existentes y ningunea a los legítimos representantes de los trabajadores.

Sin una sola explicación, los trabajadores de TRACE ven aumentada la carga de trabajo en la recogida de los cuarteles, en más de 80 contenedores; tarea que venía realizando la empresa Limpiasol que, al perder la concesión, deja a dos trabajadores en la calle.

Esta más que mala situación se convierte en tragedia cuando lo que se pierden son puestos de trabajo, todo por un ahorro para el Ejército de aproximadamente un 60% del coste dedicado a ese capítulo. Un ahorro de costes y un aumento de beneficios para las empresas que intervienen, como son las de la UTE ACC-Lirola y Urbaser, que perjudican gravemente, como siempre, a los trabajadores, en forma de aumento de carga de trabajo para unos y despidos para otros, además de una vulneración de acuerdos, ya que este obligaría al personal encargado de la recogida de la nueva empresa (TRACE) a entrar en los cuarteles.

La confrontación está servida, la legitimidad la tienen los trabajadores una vez más, la lucha de nuevo de éstos es necesaria ¡Estamos hablando de vulneración de derechos e, incluso, de destrucción de empleo! Los trabajadores con sus movimientos, a partir del 2 de febrero, sólo pretenden llamar la atención, buscan apoyos, se enfrentan a aquellas personas sin conciencias que han organizado este desaguisado en aras del negocio y el interés propio, sin pensar en quienes, un día, no tendrán un salario que llevar a sus casas.

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