¡Basta de engaños! Comisiones Obreras (CC.OO.) rompe el silencio y denuncia públicamente el vergonzoso "Síndrome de Anát" que padece la UGT en la Ciudad Autónoma. En un ejercicio de cinismo sin precedentes, la UGT intenta ahora colgarse las medallas de la funcionarización, un proceso que ellos mismos intentaron hundir y boicotear sistemáticamente.
1. El "Atraco" a las Ideas: UGT se apropia de lo ajeno
Lo que la UGT vende hoy como un "éxito propio" es, en realidad, un plagio descarado. Las bases que permiten hoy la funcionarización no cayeron del cielo ni nacieron de la inacción de la UGT; son el fruto del trabajo y la lucha jurídica y administrativa de CC.OO. y del anterior Comité de Empresa (2019-2023). ¡Es un trabajo que UGT despreció y que ahora intenta saquear!
2. Las Pruebas de la Traición: Del Boicot a la Medalla
La hemeroteca y las actas no mienten, aunque la UGT lo intente:
- ¿Dónde estaban cuando se luchaba? Mientras CC.OO. votaba a favor de los trabajadores, la UGT se abstenía cobardemente, y el otro sindicato con representación ni aparecía por las reuniones.
- Piedras en el camino: Durante años, su única estrategia fue el bloqueo y el entorpecimiento. ¡Es inaudito que los mismos que pusieron las trabas hoy pretendan encabezar este proceso de funcionarización!
3. ¡No permitiremos que reescriban la historia!
Estamos ante una estrategia basada en el engaño masivo al trabajador.
La UGT, ante su absoluta falta de ideas y proyectos, ha decidido "asaltar" el trabajo ajeno para intentar sobrevivir sindicalmente.
CC.OO. da un golpe sobre la mesa: No vamos a permitir que se ensucie un proceso conseguido con rigor por quienes solo saben "vender humo".
La funcionarización tiene nombres y apellidos, y ninguno de ellos pertenece a las siglas de quienes intentaron derribarla.
Para finalizar, hacer una reflexión que deja claro "negro sobre blanco", sobre la actividad del Comité de Empresa, órgano que representa y defiende los intereses del personal laboral:
- Periodo 2019-2023, presidido por CC.OO. Ocho sesiones celebradas a pesar de padecer una pandemia que limitó el derecho a reunión.
- Periodo 2023-2026, presidido por UGT. Ninguna sesión.
Esta es la “prueba del algodón” que evidencia el trabajo de unos y de otros.
Esto último es análisis suficiente de la falta de respeto por parte de UGT hacia el colectivo implicado en este proceso, colectivo al que no solo no ayudaron, sino que hicieron todo lo posible por frenar el avance del que ahora pretenden ser los artífices.
Señores y señoras de UGT en la Ciudad: dejen ya de atribuirse el trabajo de otros, realicen su propia labor sindical y paren ya con el insulto a la inteligencia de todos los empleados públicos.