Opinión

Todos los sueños del mar

Treinta años no son nada al rumor de las olas donde mi tierra avanzada en el Estrecho siempre está solita por encima del mar. Nunca antes tuve este sentimiento, nunca se lo dije a nadie y algo cada mañana del 16 de julio amanece mi Ceuta engalanada mi barquilla.

Treinta años no son nada al rumor de las olas donde mi tierra avanzada en el Estrecho siempre está solita por encima del mar. Nunca antes tuve este sentimiento, nunca se lo dije a nadie y algo cada mañana del 16 de julio amanece mi Ceuta engalanada mi barquilla.

Soy tu guardián porque quiero acompañarte de tu santuario por tu paseo, por tu caminito del mercado y dar mi sueño de amor para poderme expresar que si alguna vez arrancaste motores en mi barquilla, decirte de lo más hondo cuanto te quiero.

En tu mirada, Virgen del Carmelo, todos los sueños secretos, todas tus alegrías, todas tus tristezas, todas tus mañanas y lucero del alba guiando a los mercantes, traíñas y buques que he visto pasar toda mi vida vagando de todas tus maravillas.

Mientras te sumerges con mis hermanos en la orilla, descalza, te veo al suspiro de los caballas donde la piedra del Pineo recibe una ofrenda, mientras viva, déjame darte este cariño enamorado en la barquilla, entre el cielo y el mar son testigos de orilla a orilla.

Treinta años que me apunté, treinta años que por ti me embarqué en esta pasión que nunca se acaba donde la Armada te guiará, la Compañía de Mar te escoltará y la Cruz Roja del Mar velará por tus fieles.
A los que están acompañándote en tu día, a los que están asomaitos a la balustrada a la gente venidera que te quiere y te venera y a los que se marcharon para siempre marcándote el rumbo de las estrellas, a la memoria del abuelo Bernardo, al tito Pepe, a Don Ignacio y Alfonso Mi Purito, a las Carminas con su mirada entre arena y espuma y si alguna vez mi pluma se queda encallada en la orilla allí tienes un marinero Patrona que te guía nunca te olvido Alfonsito ya la Reina de los Mares te ha llevado a la luz cuando la pena nos alcanza por un compañero perdido es el sueño dolorido en fecha tan señalada.

Alcaide de Mar y cuarenta hombres fueron los que hace más de quinientos años pusieron los pies en esta tierra la Compañía de Mar recibe tu homenaje cantando tu Salve Marinera por el Paseo de Las Palmeras.

Y este marinero que suspira al verte amuraito a tu barquilla empavesado se asoma cada mañana del 16 de julio, soplando serenas las brisas a lo que soy y de donde vengo rugiendo amainen las olas, porque mi gallardía española patrona mía se corona de sonrisas.

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