Opinión

¡Hoy en Bruselas!

Hoy en Bruselas casi 200 alcaldes independentistas en la calle han intentado forzar una imagen de represión española contra sus instituciones catalanas. Frente a ellos casi más de 400 personas han manifestado su disconformidad. Flaco favor se han hecho ellos y a toda Europa porque allí, Bélgica les han mostrado que nadie quiere saber nada de ellos. En el fondo solo esto, creo que es lo que ha pasado. Y porque la democracia no es solo como ellos la piensan e imponen, sino como la pensamos los más.

Hoy por ello voy a hablar sobre su estúpido deseo de independencia. Y para ello voy a emplear pensamientos antiguos y otros más recientes, así… aunque hay muchos más, hoy solo voy a hablar de las ideas de Montesquieu (1689/1755), y de acuerdo con él, también considero que el supremo principio político es siempre el bienestar del pueblo y la libertad de sus ciudadanos, ya que todo se basa en la sociabilidad como algo natural en los ciudadanos. Por ello era enemigo acérrimo del despotismo, que consideraba como producto de la pasión y para explicarlo, ponía un ejemplo del mismo diciendo que era como cuando los salvajes querían una fruta y cortaban el árbol para cogerla, como ahora lo están haciendo desde la insolidaridad los independentistas con su capacidad de destrucción de los valores sociales de nuestra nación y de Europa. Por todo ello, en su obra del Espíritu de las leyes y en la relación que la Constitución tiene con los ciudadanos le daba el valor de ser la norma máxima, que aseguraba los valores y principios democráticos dirigidos a los ciudadanos. Idea que también explica Gregorio Peces Barba cuando en un editorial del ABC del 26/10/98, consideraba que las leyes arrancan de la razón estableciendo los derechos de la sociedad, diciendo que…”Si alguien desobedece dichas leyes, todos pueden hacer lo mismo, quedando entonces a merced de los desobedientes que convertirían la sociedad en un caos”.

Pero, parece que ahora y en Cataluña, muchos de estos mal llamados independentistas han olvidado la historia y de esta manera mediante falsedades y utopías inventadas, tanto históricas como actuales, intentan convencernos de otra cosa, saltándose las leyes que nos hemos dado. Craso error y voy a intentar de forma simple analizar los hechos intentando lograr una explicación coherente. Sé que es un absurdo intento, porque cuando se quiere convencer a quien no quiere ser convencido es perder el tiempo, pero bueno voy al menos a exponer mis ideas sobre el separatismo catalán.

Primero. La historia que ellos enseñan es una historia tergiversada e interesada de su antigüedad, que en nada se parece a la real. De esta manera y desde muy jóvenes viven adocenados por particulares intereses políticos que animan sus cabezas. Y lo terrible es que esto es así y muchos jóvenes y no tan jóvenes la toman como cierta, sin dejar que les alcance ni tan siquiera la duda, tan necesaria para el progreso de sus inteligencias. Y lo simpático del asunto es aun esta historia inventada no les corresponde más que a una pequeña parte de la sociedad catalana. Porque seamos serios, si en 1940 la demografía catalana era de tan solo 2.890.974 habitantes y en el 2017 son 7.477.131… ¡O es que las catalanas son muy prolíficas o es que han asumido una ingente población ajena de otras partes de España! Pero aun así… los solo 2.000.000 millones de catalanes que dicen ellos que quieren ser independientes no llegan ni a una cuarta parte del total. Luego… ¡Bajo ningún concepto son mayoría para imponer por la fuerza sus ideas!

Segundo. De forma voluntaria y consecuente rompen con las normas constitucionales y las demás leyes que nos dimos y que han permitido la convivencia y el progreso de todos. Ellos solo intentan imponer sus particulares leyes. Y todo ello a pesar de haber sido advertidos por sus propios técnicos jurídicos de que eran ilegales. Su fanatismo les impidió escucharles y declararon la Declaración Unilateral de independencia, contra todos los demás españoles y contra los propios catalanes. Y al actuar legalmente la justicia española para recuperar la legalidad, nos dicen que no somos demócratas y que la democracia es la que ellos dicen e imponen con la fuerza de sus propias leyes. ¡Viva la libertad de expresión de su fingida democracia! Luego se quejan de que la justicia les acuse de delitos graves contra la estabilidad y democracia de todos.

Tercero. Dicen que no hay respeto a los derechos humanos en España. Veamos…si somos miembros de la Unión Europea es porque todos consideran que se respetan los derechos humanos y así se ha reconocido y firmado desde hace más de 35 años en que ingresamos en ella. Y si así lo reconocen los demás estados miembros.  Por eso… ¡Veremos lo que opinan los belgas sobre el asilo de un tal Puigdemont en sus tierras! Porque… ¡Vaya marrón les han metido Puigdemont, llevando su ilegal problema de independencia unilateral a Europa, que hace temblar sus propios cimientos de unidad! Porque lo que están cobijando… si lo admiten será el germen de la rápida destrucción de toda La Unión.

Cuarto. Manifiestan que la justicia no es independiente y que en España no hay separación de poderes, sino que está sometida al poder político. ¡Miren! En este país la justicia no independiente, ha metido en la cárcel a gente del gobierno, ha sentado en los tribunales acusando y condenando a familiares de la monarquía, ha sentado en el banquillo para interrogarlo a todo un presidente de gobierno…Sin duda, todo esto es un claro ejemplo de que la justicia está sometida al gobierno ¡verdad!.

Quinto. Los independentistas consideran que la recesión catalana arrastrara también económicamente a toda la nación y subsidiariamente a Europa. Creo que es no es totalmente cierto, porque las empresas que huyen de su región se instalan en otras cercanas, manteniendo sus pagos fiscales. Luego la recesión solo será para ellos en grado superlativo y por mucho tiempo. De acuerdo que no es bueno para nadie, pero mucho menos para ellos, que están empobreciendo vertiginosamente su crecimiento económico, llevándoles a la miseria. Y como dijo Borrell, gracias a la aplicación del artículo 155 todavía muchos de ellos mantienen sus puestos de trabajo.

Otro absurdo es pensar que estas detenciones movilizaran más a los independentistas. Creo que estos siempre están movilizados, lo importante es que esa sociedad silenciada por ellos se movilice. ¡Esto último espero que pase el 21 de diciembre.

Podía seguir mucho más con mis reflexiones, pero tampoco quiero cansar a los pocos aburridos que puedan leer estas líneas. Solo manifestar que en nuestro país no hay presos políticos, sino ¡Políticos presos!, consecuencia que ellos mismos conocían cuando se saltaban la ley a sabiendas. Y que estas algaradas independentistas en un mundo globalizado, son solo alteraciones histéricas y ridículas propias tan solo de un aldeanismo medieval olvidado y estúpido que repugna a toda una civilización democrática y occidental.

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