Opinión

Ceuta no es un número es una estadística, señor Padilla

"Un cargo público que ignora la realidad de 85.000 ciudadanos no merece el puesto que ocupa"

Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad
photo_camera Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad

Hay declaraciones que indignan. Y hay declaraciones que revelan, con una claridad obscena, hasta qué punto ciertos cargos públicos viven en una burbuja de despachos, datos y cinismo institucionalizado. Las palabras del Secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, durante su visita a Ceuta, pertenecen, sin ninguna duda, a la segunda categoría.

"Aunque tuviéramos todo el dinero del mundo, no sería ético instalar una unidad de radioterapia que no tiene el número de pacientes que garantice una prestación de calidad." Así, tan campante. Tan tranquilo. Como quien habla de rentabilidad empresarial y no de personas con cáncer.

¿ÉTICO? ¿DE VERDAD NOS HABLA USTED DE ÉTICA?

Lo verdaderamente escandaloso no es solo lo que dijo, sino la frialdad con la que lo dijo. Como si estuviera justificando el cierre de una sucursal bancaria poco rentable, y no abandonando a decenas de enfermos oncológicos a un calvario de desplazamientos, gastos, separaciones familiares y sufrimiento innecesario.

Señor Padilla: ¿sabe usted lo que supone para un paciente de Ceuta con cáncer tener que cruzar el Estrecho en pleno tratamiento de radioterapia? ¿Sabe lo que cuesta económicamente, física y emocionalmente? ¿Ha preguntado usted a algún ceutí lo que es recibir sesiones de radioterapia lejos de casa, lejos de su familia, enfermo, cansado y sin recursos?

Claro que no lo sabe. Se nota que no vive aquí. Se nota en cada sílaba de su respuesta.

EL ARGUMENTO MÁS COBARDE DE LA POLÍTICA SANITARIA ESPAÑOLA

El escudo de la "calidad asistencial" y el "número de pacientes" como excusa para no invertir en territorios pequeños es el argumento más viejo, más cómodo y más hipócrita del centralismo sanitario español.

Con ese mismo razonamiento, ningún pueblo pequeño debería tener médico de cabecera. Ninguna isla debería tener UCI. Ninguna ciudad fronteriza debería tener hospital de referencia. ¿Para qué, si no hay suficientes pacientes para que sea "rentable"?

Ceuta no es rentable, señor Padilla. Ceuta es una ciudad española, con ciudadanos españoles, que pagan sus impuestos como cualquier otro español, y que merecen exactamente la misma atención sanitaria que un vecino de Madrid o Barcelona. Punto.

QUÉ VERGÜENZA DE DECLARACIÓN

Como ciudadano y aquí hay que ser contundente da vergüenza ajena escuchar esto de un Secretario de Estado de Sanidad. No de un tertuliano. No de un analista sin filtros. De un cargo público que debería velar por la salud de todos los españoles, incluidos los 85.000 que viven en esta ciudad.

¿Es que acaso los ceutíes son ciudadanos de segunda? ¿Es que el código postal determina el derecho a recibir tratamiento oncológico sin tener que coger un barco y un tren?

La visita del señor Padilla a Ceuta ha dejado una imagen desoladora: la de un político que llega, habla, justifica el abandono con tecnicismos y se marcha. Sin escuchar. Sin empatizar. Sin entender.

CEUTA MERECE MÁS

Esta ciudad lleva demasiados años siendo el laboratorio del olvido institucional. Demasiados años escuchando que "no es viable", que "no hay masa crítica", que "hay que desplazarse". Demasiados años siendo tratada como una anomalía geográfica en lugar de como lo que es: una ciudad española con necesidades reales y urgentes.

Un político que no entiende eso no merece gestionar la sanidad de nadie.

Y usted, señor Padilla, con todo el respeto que merece su cargo que debería ser mucho más del que usted ha mostrado, hoy le ha fallado a Ceuta. Y eso, en boca de quien tiene la responsabilidad de cuidar la salud de los ciudadanos, es sencillamente una vergüenza.

Que sirva este artículo de altavoz para todos los ceutíes que se sintieron invisibles el día que el Secretario de Estado de Sanidad visitó su ciudad y se marchó sin haber entendido nada.