Mientras el Ayuntamiento de Ceuta busca fórmulas para integrar a los 120 trabajadores de las Brigadas Verdes y la FPAV anuncia que abandonará su gestión el 31 de diciembre, existe una alternativa real que ninguna administración ha considerado: la creación de una cooperativa mixta de servicios urbanos sostenibles.
El problema que persiste
Durante años, los trabajadores de las Brigadas Verdes han esperado una solución estable a su situación laboral. La FPAV, que gestiona el servicio con una subvención de 3,3 millones de euros, ha advertido que no puede continuar porque el 94% del presupuesto se destina a personal, dejando apenas un 6% para materiales y operaciones.
Mientras tanto, los procesos de integración en empresas municipales como OBIMACE permanecen bloqueados en informes técnicos y jurídicos.
La alternativa cooperativa
Desde el ámbito de la economía social se propone un modelo diferente: constituir una cooperativa de trabajo asociado en la que los 120 trabajadores se conviertan en socios-propietarios, con una participación municipal minoritaria del 49% mediante capital social.
Esta fórmula, que funciona con éxito en otras ciudades europeas para servicios públicos similares, permitiría:
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Agilizar el proceso: una cooperativa puede constituirse en 3–4 meses, frente a los años de trámites de la municipalización directa.
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Garantizar estabilidad laboral: los trabajadores pasarían de la incertidumbre permanente a ser propietarios de su empresa, con derechos de participación democrática.
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Mantener el control público: el Ayuntamiento conservaría influencia directa mediante su 49% de participación y el contrato de servicios.
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Liberar a la FPAV: la federación vecinal quedaría liberada de una gestión insostenible, pudiendo centrarse en sus funciones originales.
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Generar sostenibilidad económica: las cooperativas pueden diversificar ingresos ofreciendo servicios a particulares y empresas, además del contrato municipal.
Un modelo con respaldo legal
La Ley 27/1999 de Cooperativas y la Ley 5/2011 de Economía Social proporcionan un marco jurídico completo. Además, las cooperativas disfrutan de ventajas fiscales que mejoran la viabilidad económica del servicio.
La normativa europea incluso permite a las administraciones reservar contratos para empresas de economía social.
Precedentes exitosos
Aunque ninguna ciudad española ha cooperativizado sus brigadas de servicios urbanos, existen cooperativas de jardinería como Gardeniers (Barcelona) que gestionan contratos públicos con éxito.
En Italia, las cooperativas sociales gestionan numerosos servicios municipales con excelentes resultados en calidady satisfacción laboral.
Una oportunidad de innovación
Ceuta tiene la oportunidad histórica de ser pionera en España aplicando este modelo cooperativo. La implementación requeriría:
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Asesoría especializada en cooperativismo para redactar estatutos adaptados
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Aprobación en asamblea de los trabajadores
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Aportación de capital del Ayuntamiento (49%) y de los socios-trabajadores
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Contrato plurianual de servicios urbanos
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Subrogación ordenada de los contratos laborales actuales
Un llamamiento a la innovación
Las soluciones tradicionales han demostrado ser lentas y complejas. Esta propuesta cooperativa ofrece rapidez, estabilidad laboral, control público y sostenibilidad financiera, todo ello con un marco legal consolidado y precedentes de éxito.
El debate sobre las Brigadas Verdes lleva años estancado en las mismas opciones. Quizás ha llegado el momento de explorar caminos nuevos que, paradójicamente, se apoyan en una de las formas empresariales más antiguas y democráticas: la cooperativa.
Los 120 trabajadores, la FPAV y los vecinos de Ceuta merecen una solución definitiva. El modelo cooperativo la ofrece; solo falta la voluntad política para explorarlo.
Esta propuesta se fundamenta en experiencias internacionales de economía social, aplicadas a servicios públicos locales, y en el marco legal español de cooperativas con participación pública.