Opinión

El delegado del Gobierno y sus enigmas del lenguaje

Según se desprende de su última explicación a los medios de comunicación sobre los problemas que acucian a la ciudad, podemos llegar a la conclusión de que, según usted, éstos giran en torno a tres puntos esenciales: la seguridad, la accesibilidad a nuestra ciudad del turismo marroquí y el comercio atípico fronterizo.

Según se desprende de su última explicación a los medios de comunicación sobre los problemas que acucian a la ciudad, podemos llegar a la conclusión de que, según usted, éstos giran en torno a tres puntos esenciales: la seguridad, la accesibilidad a nuestra ciudad del turismo marroquí y el comercio atípico fronterizo.

Hasta ahí todo más o menos claro. Lo que ya no lo es tanto es su forma de proceder a la hora de atajarlos o darles solución. Usted habla de seguridad y acceso fronterizo y señala perfectamente uno de los problemas que complican esa cuestión: el comercio de los polígonos. Y aun señalándolo como uno de los culpables de la actual situación, no hace absolutamente nada por remediarlo. Señor delegado, usted sabe perfectamente que la única solución posible es poner fin a ese comercio poligonero que nada positivo aporta a la ciudad y que lo único que está consiguiendo es ponerla al borde de colapso en otras muchas cuestiones. Aquí no se trata de abrir nuevos viales o carriles, experimentos que cuando se han intentado lo único que han conseguido es complicar aún más la situación. En esto, la única solución posible pasa por ser mucho más expeditivo y echar el cierre de una vez por todas a ese pozo de opacidad, conflicto y caos que es en lo que se han convertido esos polígonos para la ciudad de Ceuta.

Y el caso es que como delegado del Gobierno tiene casi todas las competencias necesarias para dar las soluciones necesarias: fomento, sanidad, educación, economía y fuerzas y cuerpo de seguridad del estado. Solo es cuestión de voluntad y valentía política a la hora de acometer esos proyectos necesarios que hagan viable la solución a esos problemas que reconoce pero que no remedia. Intuimos que no debe ser fácil, pero es usted quien ostenta el cargo y por tanto la responsabilidad y además por asumirla le pagamos todos los españoles.

También debemos tener en cuenta el gran problema demográfico que tiene el país vecino, pues en estos últimos años casi ha duplicado su población, acercándose ya a los treinta y cuatro millones de habitantes. Ese es uno de los motivos del trasvase poblacional que desde el sur se está produciendo hacía las ciudades marroquíes que colindan con nuestra ciudad, caso inmediato el de Castillejos, hasta no hace mucho un pequeño pueblo fronterizo y hoy una ciudad totalmente desbordada por una población que ha llegado desde distintos puntos del reino alauí al reclamo del negocio trasfronterizo y de mejores condiciones de vida.

Ahora bien, si como usted dice nuestra prioridad es la de una ciudad segura, sería conveniente que se diese una vuelta por el puerto para así poder tener una imagen certera de lo que allí ocurre y hacerse una composición de lugar del desastre parejo que para Ceuta está produciendo ese descontrol existente en la frontera, donde a diario se cuelan en nuestra ciudad, camuflados entre las masas de porteadores, gentes sin oficio ni beneficio alguno cuya única finalidad es aprovechar cualquier momento para la comisión de actos delictivos, asentarse ilegalmente en la ciudad o violentar una y otra vez los accesos portuarios para, si se da la oportunidad, colarse de polizones en los distintos barcos que arriban a las dársenas de nuestro puerto.

Una situación portuaria que por lo que se ve a nadie interesa solucionar y mucho menos responsabilizarse de ella. Y mientras tanto la padecemos todos los ceutíes, quienes ya difícilmente podemos transitar por aquella zona, sin riesgo a tener algún desagradable percance. Aquí por lo que se ve nadie quiere tomar las riendas del asunto. La Autoridad Portuaria porque dice que, aunque tienen las competencias, carecen de los medios para ejercerlas, mientras que los demás cuerpos como Policía Local, Nacional o Guardia Civil tienen los medios pero no las competencias. Díganme ustedes si esto no suena ya a chiste de mal gusto.

Desde luego que son muchas cuestiones con las que lidiar, y no a todos nos gustan los toros, pero está claro que hay que empezar a cogerlo por los cuernos y tomar decisiones cuanto antes, porque Ceuta está llegando ya a sus límites posibles y cuando éstos se desborden aquí ya puede ocurrir cualquier cosa.

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