Opinión

Ceuta y el yihadismo, según Elcano

Los dos yihadistas que fueron detenidos en la madrugada del martes de la semana pasada por agentes de la Comisaría General de Información en Ceuta, venidos expresamente de Madrid, están relacionados con un contexto general de intervenciones que se están llevando a cabo contra el terrorismo en el entorno europeo occidental. La intervención se produjo en torno a las 04.00 horas en la barriada del Príncipe.

Los dos yihadistas que fueron detenidos en la madrugada del martes de la semana pasada por agentes de la Comisaría General de Información en Ceuta, venidos expresamente de Madrid, están relacionados con un contexto general de intervenciones que se están llevando a cabo contra el terrorismo en el entorno europeo occidental. La intervención se produjo en torno a las 04.00 horas en la barriada del Príncipe.

Ambos fueron ingresados en prisión incondicional y sin fianza por el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, tras ser trasladados a Madrid en helicópteros separados.

Las detenciones de los dos yihadistas en Ceuta están relacionadas con la operación que se llevó a cabo el viernes en distintos puntos de la península que acabó con la detención de otras ocho personas. Así lo ponen de relieve los expertos Fernando Reinares y Carola García-Calvo, del Real Instituto Elcano, respectivamente investigador principal e investigadora del Programa sobre Terrorismo Global del Real Instituto.

Subrayan la “eficiente actuación de las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado”. Se interpretan, por parte de los investigadores, de acuerdo con la información hecha pública por el Ministerio del Interior, atendiendo a las facetas que desde 2012 denota la evolución del yihadismo en España.

Reinares y García-Calvo indican que las nuevas detenciones “corroboran la tendencia tanto a una españolización del fenómeno yihadista como a la eclosión de un yihadismo autóctono”.

Realmente, todos los detenidos esta pasada semana son ciudadanos españoles, bien naturalizados bien nativos, y en todo caso de ascendencia principalmente marroquí, “en consonancia con la procedencia de la mayoría de los musulmanes que viven en España”.

Participan normalmente varones de entre 18 y 39 años, pero la presencia de mujeres “es más que significativa”.

En segundo lugar, indican los investigadores, ¨”se trata de personas inmersas en entramados yihadistas que ya no solo tienen como funciones principales las de radicalizar, reclutar y trasladar a Siria e Irak individuos dispuestos a incorporarse” tanto al Estado Islámico (Daesh) como al Frente Al Nusra (FN), la rama siria de Al Qaeda. Hay otras entidades, pero tienen menor relevancia ideológica.

Uno de los datos relevantes que apuntan los investigadores es especialmente inquietante: “están acumulando capacidades operativas e incitando a la ejecución de actos de terrorismo en territorio español”. Es bien sabido que España ha elevado a nivel 3 bajo el grado de alerta terrorista. Explican los expertos que, por lo tanto, “no extraña que en el curso de operaciones antiterroristas como las desarrolladas, la policía haya incautado armas de fuego”. En concreto, en Ceuta, se puso de relieve la intervención de una Glock.

En definitiva son muy peligrosos estos elementos sobre los que actúan las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado: “los individuos radicalizados y reclutados en el seno de estas redes pueden actuar de modo autónomo, solos o en compañía, con la experiencia de retornados de zonas de insurgencia yihadista o sin haber ido a ellas”.

Fuentes de las fuerzas de seguridad del Estado consultadas por ceutaactualidad.com indican que no es necesario siquiera que dispongan de explosivos o armas. Simplemente un cuchillo en un centro comercial o incluso en una escuela serían suficientes.

En todo caso, la introducción de armas de fuego en Ceuta se realiza desde la península, a través de mafias que tienen contactos con personas de Málaga, Cádiz y Sevilla. La falta de control eficiente en el puerto de Algeciras es una de las claves para la llegada de armas a Ceuta.

Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado mantienen una alerta especial. Trabajan con chalecos antibala en las funciones de control de centros sensibles y con armas largas.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, anunció  ayer martes la llegada a Melilla de un refuerzo de más de 80 efectivos de las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado que en los próximos meses se incorporarán a las plantillas de la Policía Nacional y de la Guardia Civil de Melilla. "Conocemos la necesidad de potenciar las dotaciones de las plantillas de Melilla –señaló el ministro del Interior- y por esta razón el mes que viene se producirá el anuncio de 50 vacantes por parte de la Dirección General de la Guardia Civil. En mayo se proveerán esos destinos y, finalmente, está previsto que en junio esos 50 nuevos guardias civiles se incorporen a la plantilla de Melilla reforzando los efectivos existentes".

La célula neutralizada en la madrugada del martes de la pasada semana, a diferencia de otras desarticuladas por la Comisaría General de Información, no responde a los patrones habituales de redes de radicalización, reclutamiento y envío de activistas a las filas de organizaciones yihadistas activas en focos de conflicto. El grupo desarticulado estaba plenamente operativo e integrado por individuos ya radicalizados y concienciados en la posible ejecución de atentados tanto en nuestro país como en los del entorno.

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