Martes. 22.08.2017 |
El Tiempo
Opinión

Todos sabemos, y si no lo saben se lo digo yo, que las sociedades municipalizadas, desde sus comienzos, han sido siempre un nido de clientelismo político. Eso es algo incuestionable y de eso sabe bastante el Partido Popular, pues de ellas se ha valido para meter a dedo a la mayoría de los componentes que figuran en esas plantillas.

El dolor que hemos sentido ha sido inmenso. Han atropellado a nuestro corazón y han lanzado un trueno a nuestras entrañas que ha hecho que durante días hayamos vivido mezclas de sentimientos imposibles de describir. 

Con lo ocurrido en Barcelona estos días, no dejan de hacerse publicaciones en las redes sociales de solidaridad con las víctimas, sus familiares y amigos, con nuestros conciudadanos catalanes y con la ciudad de Barcelona. Hasta aquí, bien.

Hace creo unos treinta y seis años los paraguayos y los turistas compradores iban sobrados por las calles de Ceuta. La calle Real parecía Torremolinos y en cualquier portón abrían una tienda de indios, frase típica caballa para referirse al gremio del bazar.

Desde luego, últimamente de la política lo que más me gusta son los chistes que nos hacen, porque al menos nos hacen reír y nos olvidamos de lo que nos hacen enfadar y preocupar. Conforme a ellos, hay un chiste que siempre me ha dado que pensar y es ese, en el que Mickey Mouse dice que a todos los políticos les gustaría ser como él, porque él es encantador y así se olvidan que es solo una rata. Chiste… que si se analiza, tiene su cruel realidad.

Mucho revuelo se ha formado tras la improvisada remodelación del gobierno local, se ha especulado mucho acerca del motivo de estos cambios, pero lo que nadie con alguna responsabilidad o representatividad política se ha molestado en solicitar es la pertinente auditoría de la gestión realizada por los políticos salientes de cada una de las consejerías modificadas.

No quiero empezar este mi ni nuevo artículo siendo interpretado como que voy a hablar (escribir en este caso) del Partido Popular.

El SEPE, antiguo INEM, continúa en su quehacer diario. Ahora ya, sin esconderse, anuncia que el próximo Plan de Empleo tendrá 10 programas y un total de 1.155 trabajadores; y una de las memorias, al parecer, cubrirá las necesidades que la Administración de...

Allá por el siglo XIX el hispanista Terence Hughes hablaba de los españoles con claridad, sin morderse la lengua. “La exageración en todo es el principal vicio de España. No hay en toda la península una sola ciudad que no sea 'muy noble, muy leal y muy heroica', una sola corporación que no sea 'excelentísima' o 'ilustrísima' ni un solo cuerpo militar que no sea célebre por su valor e inigualable en su bravura; no hay granuja en Castilla que no se considere noble ni bandolero en Andalucía que no se llame a sí mismo soldado; no hay hombre que no se haga llamar 'Don' ni mujer que no sea 'Doña'; no hay botarate que no sea un erudito ni tampoco poetastro que no sea en Europa una celebridad”.

Todavía me acuerdo cuando en el pleno de la Ciudad se llegó a la decisión de disolver el ICD porque parecía que era un organismo poco operativo, aunque el concepto de operatividad bien se podía trasladar a otros contextos. 

En ocasiones, dentro del profesorado nos responsabilizamos de labores que no nos atañen, creemos que, como docentes, debemos  educar a cada niño que cae en nuestras manos curso tras curso, pero no es así, nuestra labor, en realidad, es enseñar.

Michel de Nostradamus, médico y astrólogo francés. Nos legó a mediados del siglo XVI unas profecías que, año tras año, han ido adquiriendo relevancia en nuestro tras cumplirse alguna de ellas. Las profecías del astrólogo son...

Difícilmente puedo abstraerme de las declaraciones del delegado del Gobierno de Ceuta; seguramente crecido por la visita de un coronel de la Guardia Civil, y en las que vino a decir que en la frontera de Ceuta no hay caos, que lo que hay es más control. ¡Manda huevos! O las de nuestro alcalde-presidente, sr. Vivas, donde dice, entre otras, que hay que combatir la economía sumergida. De la visita del ministro, mejor no hablar.

Siéntate a la puerta de tu casa y verás el cadáver de tu enemigo pasar. No se trata esta vez de un refrán sino de un proverbio de origen chino, que traducido resulta sentarse pacientemente junto al río y ver pasar el cadáver de tu enemigo flotando.

Bajo ningún concepto deberíamos admitir afirmaciones, que demuestran el mayor de los desprecios hacia el compromiso y la lealtad de cientos de militantes y simpatizantes. “Cuesta implicarse en los partidos porque creo que a veces se considera que si estás en ellos tienes que aprobar todo lo que hagan los tuyos. Eso me parece un error. Si quieres mejorar, no tienes que ser sólo un aplaudidor.”