Dentro del programa de la Semana Náutica de Ceuta, en honor a la Virgen del Pilar —patrona de la Guardia Civil—, la playa de San Amaro ha sido escenario de una de esas actividades que dejan huella: la suelta de dos tortugas bobas (Caretta caretta) tras su recuperación en el CECAM (Centro de Estudios y Conservación de Animales Marinos).
Durante un mes, ambas permanecieron bajo cuidados especializados para expulsar los plásticos que habían ingerido, debilitadas por una contaminación que, de no mediar intervención, podría haberles costado la vida. Hoy, su regreso al mar no solo simboliza una segunda oportunidad, sino también un recordatorio urgente: la salud del océano depende de nuestras acciones.
Familias enteras se acercaron a compartir el momento, y los más pequeños vivieron una lección inolvidable sobre el respeto al entorno y la protección de la fauna marina. Porque educar en el cuidado es sembrar futuro.