Otra noche a oscuras en el Príncipe

Nueva noche de apagones en el Príncipe, en pleno Ramadán, con los vecinos entre la resignación y el cabreo por unos cortes de luz que parecen no tener fin

Apagón en el Príncipe
photo_camera Apagón en el Príncipe

La barriada del Príncipe vuelve a quedarse sin luz. Otra vez, en pleno Ramadán, cuando las casas se llenan de gente, con rupturas del ayuno, de cenas tardías y de vida nocturna. Mientras en otras zonas de la ciudad las luces siguen encendidas sin mayor sobresalto, allí la oscuridad se ha convertido casi en un hábito forzoso, hoy, desde desde poco después de las cinco de la tarde.

Los vecinos, resignados pero no por ello menos hartos, pasan horas esperando a que la electricidad vuelva como quien espera a que escampe una tormenta que nunca termina de irse. Llaman, preguntan, reclaman… y acaban hablando con un teleoperador en Barcelona que poco puede hacer más allá de leer un guion.

Mohamed Mustafa, de Ceuta Ya!, lo resumía con un tono entre la indignación y la incredulidad: “De nuevo, horas y horas sin luz en diferentes zonas del Príncipe. Los vecinos llaman a la empresa para saber qué ocurre y son derivados a un teleoperador de Barcelona, es de traca. ¿Hará algo la Ciudad? ¿Habrá alguna sanción para quienes maltratan de esta manera a nuestros vecinos y vecinas? Evidentemente no”.

La sensación en el barrio es que nadie toma cartas en el asunto. Que la oscuridad no es solo física, sino también institucional. Y mientras tanto, las familias siguen improvisando velas, linternas y paciencia. Mucha paciencia.

Porque en el Príncipe, la luz se ha convertido en un lujo intermitente. Y cada apagón, en un recordatorio de que hay barrios que siguen esperando algo tan básico como que al caer la noche no se les apague la vida.