Dos detenidos, un investigado y un cuarto hombre aún en paradero desconocido. La tarde del viernes dejó una escena movida en la zona de las Piscinas, junto al Sarchal, donde un intento de transbordo de hachís entre dos embarcaciones terminó con una operación a contrarreloj de la Guardia Civil.
Una maniobra que levantó sospechas
Eran las 15.45 cuando los agentes de la 2ª Compañía Fiscal y de Fronteras detectaron algo que no cuadraba: una embarcación embarrancada muy cerca de la costa y otra rondando demasiado cerca, como si quisiera echarle una mano. Ese “baile” entre ambas fue suficiente para activar al Servicio Marítimo Provincial.
La patrullera llegó rápido y cortó el paso a la embarcación de apoyo, ocupada por dos hombres. Pero el trayecto hacia la base no fue tan sencillo: uno de ellos decidió tirarse al agua en marcha, nadó hasta la orilla y desapareció por la zona del Chorrillo. A estas horas sigue sin localizarse.
Los bultos que lo confirmaron todo
Mientras tanto, en tierra, las patrullas que se acercaron a la embarcación varada vieron lo que parecía inevitable: varios bultos negros en su interior. Tras arrastrar uno hasta la orilla, comprobaron que estaba lleno de bellotas de hachís. Los dos ocupantes de esa embarcación fueron detenidos en el acto.
Para sacar el resto de los fardos y mover la embarcación con seguridad, hizo falta la intervención del GEAS, que trabajó junto al Servicio Marítimo para trasladar la carga hasta la base. El pesaje oficial dejó la cifra final: 47 kilos de hachís.
La búsqueda sigue bajo el agua
Los especialistas del GEAS no han dado por cerrado el operativo. Mantienen un dispositivo de rastreo en el fondo marino por si los implicados hubieran arrojado más bultos al agua antes de ser interceptados.
Los detenidos y la droga ya están en manos de la autoridad judicial. El patrón de la embarcación de apoyo queda como investigado, mientras continúa la búsqueda del hombre que logró escapar nadando.