Riesgo de perder financiación

El nuevo mercado del Mixto: sin fecha dos años y con los fondos europeos en el aire

El nuevo Mercado del Mixto sigue esperando

Tragsatec aún no ha entregado el proyecto final y la licitación sigue sin fecha. La financiación europea, que caduca en 2026, corre peligro si no se ejecuta la obra a tiempo

El nuevo mercado del Mixto es un proyecto que lleva más de dos años encallado. El Gobierno admite que sigue pendiente de subsanaciones técnicas y no concreta cuándo saldrá a licitación. El plazo para justificar los fondos europeos vence en diciembre de 2026.

El proyecto se presentó en enero de 2022, pero la obra del nuevo mercado del Mixto aún no ha salido a licitación. Ni siquiera hay fecha. Lo ha confirmado este martes el portavoz del Gobierno y consejero de Fomento, Alejandro Ramírez, tras la reunión del Consejo de Gobierno. Según ha explicado, Tragsatec —la empresa pública encargada de la redacción del proyecto— aún debe entregar “unas pequeñas subsanaciones” que impiden avanzar en el proceso.

“Hace ya unos meses que se hizo el informe urbanístico que daba el visto bueno a la modificación del estudio de detalle”, ha detallado Ramírez. Desde entonces, todo está pendiente de ese último trámite. El Ejecutivo confía en que el desbloqueo sea “inminente”, aunque no ha puesto fechas sobre la mesa.

Los plazos aprietan: la financiación europea caduca en 2026

Y el tiempo no juega a favor. El nuevo mercado está financiado con fondos europeos y, como ha recordado el portavoz, el calendario aprieta. Tras la última prórroga, el plazo máximo para justificar el gasto vence en diciembre de 2026. Año y medio. Aun así, Ramírez ha asegurado que el proyecto “no corre peligro”.

“Somos conscientes de los plazos. Todos los fondos que tienen que ver con actuaciones específicas se han ido prorrogando”, ha dicho. Pero si la obra no pudiese financiarse con fondos europeos, ha añadido, “la Ciudad la cubriría con fondos propios”.

“Es una actuación estratégica”

Desde el Ejecutivo insisten en que el nuevo mercado no es un capricho. “Es una actuación estratégica y va a ayudar a regenerar la zona”, ha recalcado Ramírez.

El mercado actual, deteriorado y obsoleto, ya no responde a las necesidades del barrio. El Gobierno plantea una infraestructura moderna, definitiva y que dinamice el entorno. Para ello, se requiere primero su demolición. Y mientras tanto, se optó por una solución provisional.

El mercado provisional: una solución con retrasos y muchas incógnitas

El mercado provisional, instalado en el anfiteatro de la misma barriada, también va con retraso. Su ejecución se ha prolongado durante meses, y hoy sigue sin estar oficialmente terminado. “Está pendiente de un informe del director facultativo”, ha reconocido el portavoz.

Los concesionarios —fruteros, carniceros, pescaderos, peluqueras, restauradores— continúan sin saber cuándo se producirá el traslado. Las quejas por la falta de información han sido constantes. Ramírez ha admitido que no dispone de “información detallada” sobre la fecha, aunque asegura que “se ha estado trabajando en ello”.

Más puestos y nueva organización

La idea es reorganizar el servicio, tanto en el mercado definitivo como en el provisional, con el objetivo de aumentar el número de concesiones. El diseño del nuevo espacio prevé núcleos temáticos diferenciados por tipo de actividad, uso o franja horaria. Habrá zonas específicas para abastos, restauración con terraza exterior, peluquería y confección, entre otras.

Para la planificación, se ha utilizado el censo elaborado por PROCESA, que recoge los puestos actuales: alimentación (fruta, verdura, pescado, carne, charcutería, panadería y pastelería), servicios (una estética, tres peluquerías, dos de confección) y restauración (una cafetería y un local de comida para llevar). El recinto contará, además, con aseos —uno adaptado— y zonas para limpieza, residuos y contadores.

Pero todo esto sigue, por ahora, sobre plano.