Este miércoles, el Teatro Auditorio del Revellín se llenó de música que evocó emociones, recuerdos y momentos inolvidables, gracias al concierto en honor a Santa Cecilia ofrecido por la Banda de Música Ciudad de Ceuta. “Todos tenemos nuestra propia banda sonora, nuestras canciones, nuestros momentos, esos que nos transportan a situaciones o personas específicas”, afirmó Germán Bonitch, director de la agrupación, antes de que comenzara una noche mágica repleta de grandes melodías.
El repertorio, cuidadosamente seleccionado, incluyó piezas icónicas como La Pantera Rosa de Henry Mancini, “porque creo que todas las generaciones la conocen”, destacó Bonitch. Además, el programa abarcó desde clásicos como Los siete magníficos hasta bandas sonoras de películas más recientes como Cómo entrenar a tu dragón o El Señor de los Anillos. “Queríamos que llegara a todos los públicos”, explicó el director.
Después de semanas de ensayos, la mezcla de nervios y entusiasmo se hacía palpable entre los músicos. Bonitch pedía concentración, asegurándose de que cada nota fuera interpretada con precisión y sentimiento. “Los ensayos son esenciales para que la música fluya de manera natural, pero en el escenario, lo más importante es que sigan mis indicaciones”, comentó.
Durante cerca de una hora, el público disfrutó de un recorrido musical que pasó de las aventuras de Harry Potter a los épicos paisajes de la Tierra Media, cerrando con una ovación que llenó de orgullo a la banda. “Aunque siempre puede haber algún error, lo fundamental es transmitir y compartir con el público esta pasión por la música. Eso ya cumple todas las expectativas”, expresó Bonitch tras el concierto.
La velada no solo fue un homenaje a la música, sino también un acto solidario. Los fondos recaudados se destinarán a apoyar a las bandas de música de localidades de la Comunidad Valenciana, como Chiva, Paiporta o Picanya, que perdieron instrumentos en las inundaciones provocadas por la DANA del pasado 29 de octubre. “La música une y nos permite ayudar a otros a no perderla”, añadió Bonitch.
Además de su valor artístico, la música evocó recuerdos profundamente personales en el público. “Hay estudios que demuestran que, incluso en personas con Alzheimer avanzado, una melodía de la infancia puede despertar recuerdos vívidos”, explicó el director. “Todos llevamos una banda sonora personal, esas canciones que nos conectan con nuestro pasado y con quienes somos”, concluyó.