En Ceuta hay regresos que no son solo cuestión de geografía. Hay vueltas que pesan más, que traen historia, preguntas y, en este caso, dos libros bajo el brazo. Ángel Rovira (32 años) volvía este viernes a su ciudad para presentar "El reflejo de lo que fuimos", su segunda novela, dentro de la programación del Orgullo LGTBIQ+ 2026 en Ceuta. Y no ha sido una presentación cualquiera.
La cita ha tenido lugar en la sala multiusos del Centro Cultural Estación de Ferrocarril, con ese ambiente que mezcla lo íntimo y lo reivindicativo: familia, amigos y curiosos, todos pendientes de un autor que escribe desde lo personal, pero con la mirada puesta en algo más amplio.
Rovira, ceutí afincado en Estepona desde hace cinco años, no esconde que este regreso tiene algo especial. "Es una mezcla de orgullo, ilusión y nervios", confesaba minutos antes de comenzar. Ha presentado sus libros fuera, sí, pero hacerlo en casa es otra cosa. Y más cuando lo que cuenta no es cómodo para todo el mundo.
Porque sus historias hablan de diversidad, de identidad y de lo que todavía cuesta encajar en muchos entornos. "Volver aquí con dos libros reivindicativos, con el colectivo como protagonista, alzando la voz… es un orgullo muy grande", explica.
Escribir lo que faltó
En 'El reflejo de lo que fuimos', continuación de 'El reflejo de lo que soy', hay algo más que ficción. Hay una especie de ajuste de cuentas con el pasado. Rovira construye personajes que, en cierto modo, echa en falta en su propia historia.
"Yo nací en los 90 y no tuve un referente claro sobre la homosexualidad", cuenta. En aquella época, dice, el tema seguía siendo un tabú. No se hablaba, no se veía. “Con el tiempo, a través de series, películas o investigando por mi cuenta, fui encontrando esos referentes que me hubiera gustado tener desde pequeño”.
Esa ausencia es el motor de su escritura. Sus personajes viven con una libertad que él tuvo que descubrir más tarde. "Querer ser como alguien, sentir como alguien, amar libremente… eso lo fui aprendiendo con los años", añade.
Más que literatura LGTBI
Una de las ideas que más repite Rovira es que sus libros no están escritos “solo para un tipo de lector”. No quiere etiquetas cerradas. "Lo tiene que leer cualquier persona", insiste. Y lo argumenta sin rodeos: sus novelas hablan de la vida actual, de cómo se construyen hoy las relaciones y de todo lo que todavía se desconoce o se evita mirar.
En ese sentido, la temática LGTBI está muy presente, pero no como un nicho, sino como una puerta. "No es un libro solo para el colectivo. Es para educar, para abrir la mente, que hace mucha falta todavía", señala.
Orgullo en Ceuta, más allá del escenario
La presentación de Rovira forma parte de una semana con varias actividades organizadas por la Casa de la Juventud, UGT y CC.OO., que se desarrollan del 25 al 30 de mayo. El punto fuerte llegará este sábado con el Festival del Orgullo en el Auditorio de La Marina.
Pero más allá del gran evento, lo que se vivió este viernes fue otra cosa: un regreso, una conversación cercana y la sensación de que todavía hay historias que necesitan ser contadas en voz alta.
Rovira lo hace desde la literatura. Desde lo personal. Y, sobre todo, desde esa idea sencilla que atraviesa sus páginas: entender al otro sigue siendo una tarea pendiente.