Frontera

Los comerciantes piden soluciones después de seis meses de la apertura

Tarajal II, ¿solución o problema?

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photo_camera El problema con el porteo continúa pese a la apertura de Tarajal II (C:A.)

Esa es la gran incógnita. Es la pregunta que comerciantes, ciudadanos en general y políticos se hacen diariamente al comprobar la realidad y sufrir las consecuencias derivadas desde la apertura del nuevo paso de mercancías Tarajal II. Colapsos, cierres, coches patera, problemas con  el ticket y avalanchas es el balance

El incremento de número de porteadores provocó que allá por el año 2014 el entonces delegado del Gobierno, Francisco Antonio González Pérez, decidiera que había que darle una solución al antiguo paso de mercancías del Biutz, que ya se había quedado obsoleto y que era a todos luces insuficiente para acoger la frenética actividad que acogía todos los días, lo que provocaba avalanchas que en alguna ocasión, desgraciadamente, se saldó con resultado de pérdidas de vidas humanas. El trasiego de porteadores no sólo afectaba a los polígonos y el paso de mercancías, ya entonces también lo hacía a toda la zona de alrededores, entre ellos el centro de salud de El Tarajal y el colegio público Príncipe Felipe.

Fueron muchos años de espera. Mientras, la población de porteadores iba “in crescendo” y la solución se hacía más que necesaria. Las obras comenzaron a marchas forzadas y González Pérez esperaba ansioso a que las autoridades del país vecino se decidieran a acometer las obras necesarias para unirlas con las que se realizaban en la parte española y poder así con un paso de mercancías para la práctica de un comercio atípico acorde a los tiempos. Unas instalaciones modernas y adecuadas a las necesidades y al momento.

Por fin llegó la hora y después de muchos aplazamientos en las fechas de apertura, el 27 de febrero de este año llegó el momento. Unas cien personas, entre efectivos de la Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Local y trabajadores de una empresa de seguridad velaban porque la puesta de largo fuese un éxito y el nuevo paso fuese la solución y diese los resultados esperados.

Pero no fue así. Los problemas llegaron al séptimo día de abrirse. La Delegación del Gobierno y la Ciudad Autónoma de Ceuta se vieron obligadas a cerrar, de forma temporal, el Tarajal II, hasta que se establecieran unas garantías mínimas de seguridad.

A este cierre siguieron otros. Unas veces por decisión de las autoridades española y en otras por parte de las del país vecino. Las avalanchas se repetían, aunque aparecía un nuevo fenómeno: los coches pateras. El transporte de mercancías ponía en escena una nueva práctica. Los bultos, aparte de ser transportados en las espaldas de los porteadores y porteadoras, ahora empezaban a viajar en el más mínimo hueco libre en el coche patera. Las autoridades se encontraron con que a los porteadores existentes tenían que sumar los de los coches pateras. El resultado: Avalanchas y colapsos de vehículos en la Nacional 352. Las molestias para los ciudadanos son inmensas. Muchos tienen problemas para regresar a sus domicilios después de la jornada laboral. El problema se agrava cuando se dirigen al Hospital Universitario. En muchas ocasiones hasta los vehículos de emergencias sanitarias han sufrido las consecuencias y han quedado atrapados en los atascos.

En abril, por citar un ejemplo, se produjo el segundo cierre desde la apertura, un paso que ya rechazaban los propios. A finales de ese mes, Las autoridades marroquíes, en coordinación con las españolas, decretaron el cierre del paso Tarajal II hasta el 2 de mayo para aplicar algunas mejoras tras la muerte, el día antes, de una porteadora de 40 años en la zona marroquí del paso al ser aplastada por la muchedumbre que suele agolparse a la salida del puesto y provoca avalanchas.  Como consecuencia, decenas de personas que se dedican a la actividad se congregaron en el paso fronterizo de Ceuta para inspeccionar ellos mismos los vehículos que salen de la ciudad española e increpar a cualquiera que pase con mercancía dentro de su coche.

 

Cierres

Los cierres se siguen sucediendo hasta el día y cualquier excusa es válida para el cese temporal de una actividad que no es del agrado de algún alto cargo del Ministerio del Interior. Mientras, los comerciante, indignados e impotentes, piden a la Ciudad que cierre las naves consigna y a Delegación que acabe con la “especulación mafiosa” del sistema de tickets del Tarajal II, entre otras reivindicaciones.

Estos comerciantes están hartos de ver cómo el nuevo paso Tarajal II ha provocado “una estrepitosa caída en sus ventas de casi el 90%”, una circunstancia que les lleva al cierre de los negocios mientras “asistimos atónitos y casi incrédulos a la monopolización del bulto proveniente de consignas irregulares en el nuevo paso de mercancías”. Unas naves ilegales que han pasado en un año de 20 a 50, según la asociación de comerciantes 

La mafia del ticket

Además, los empresarios solicitan al delegado del Gobierno que estudie la implantación de otro sistema de control de entrada y salida de porteadores que acabe “con la especulación mafiosa del actual ticket y los efectos dañinos que conlleva”. Asimismo, piden la retirada del operativo policial que se monta todas las mañanas en los aledaños de los polígonos y en la propia frontera, “cuya única finalidad es impedir que personas portando simplemente bolsas con artículos comprados en los comercios de nuestra ciudad y en régimen de viajeros puedan atravesar la frontera del Tarajal, hecho que está motivando que la venta al menor, que supone casi el 80% de los ingresos de los comercios sea casi nula y que parece como si el único comercio existente en los polígonos fuera el bulto de las consignas irregulares con su exclusividad de paso por Tarajal II y los coches patera, y que prácticamente se acabe toda actividad comercial a partir del cierre del polémico Tarajal II a eso de las 12 de la mañana”.

También han solicitado la apertura de la "puerta norte", cuyo cierre consideran “contribuye de forma demoledora a que los potenciales compradores no lleguen a los polígonos incluso los viernes y sábados, ya que en la mayoría de los casos tienen que recorrer un itinerario que les disuade para ello”.

Ante esta situación, la pregunta domina el sector. ¿Ha sido la apertura de El Tarajal II una solución, tal y como se esperaba, o un nuevo problema?

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