La Ciudad

Cáritas suspende sus ayudas asistenciales a la espera del convenio con la Ciudad

photo_camera Un estudio sitúa en el 47% el índice de pobreza en la ciudad/A.S.

La entidad ha dejado de abonar el dinero que destinaba a sufragar luz, agua, alquiler y medicamentos. 653 familias dependen de estas aportaciones

Con informes que hablan del  47% de personas en Ceuta en situación de pobreza o en riesgo de exclusión social –un 20% más que la media española- Cáritas se encuentra en una situación de “desbordamiento” que les ha obligado esta semana a cortar radicalmente las ayudas.

Ya no pueden hacer frente a las demandas de colaboración a pagos de electricidad, agua, alquiler, medicamentos… Esto se ha producido esta misma semana. Sólo se están proporcionando alimentos en las parroquias y aun así con extraordinarias dificultades. Son siete las parroquias que atienden a las necesidades de los más desfavorecidos además de las que les remiten los servicios sociales. “Estamos desbordados”, afirma una fuente autorizada de Cáritas.

Cáritas ha estado prestando atención continuada y puntual, al tiempo, a cerca de 653 familias de Ceuta a través de los centros parroquiales, aunque el resto de ayudas de carácter puntual han podido llegar a 10.000.

Por lo tanto, además de estar a la espera de aportaciones de particulares –que son las que llegan regularmente- se encuentran en un ‘impasse’ para volver a renovar el convenio con la Ciudad, la misma que desde Servicios Sociales les remite casos para su consideración y ayuda, si procede.

Según el presidente de Cáritas en Ceuta, Manuel Gestal, éste año se han pasado de presupuesto y han destinado nada menos que 250.000 euros a ayudar a los  necesitados en Ceuta, de forma que si se  tiene en cuenta el convenio suscrito con la Ciudad, de 170.000 euros, el resto ha sido cubierto con fondos propios, lo que explica la caída de la capacidad de ayuda.

Como se señala, están a la espera del nuevo convenio para firmar con la Ciudad, en concreto con la responsable de Asuntos Sociales, Rabea Mohamed. 

Fuentes de la Ciudad han precisado esta tarde que el convenio con Cáritas se encuentra en estos momentos en fase de tramitación a la espera de recibir el visto bueno del interventor. Según el gobierno municipal, los técnicos ya han solicitado a la oenegé de la Iglesia que les remita el proyecto de convenio.

Las autoridades municipales han querido insistir en que el trabajo de la Consejería de Asuntos Sociales se extiende más allá de su colaboración con Cáritas. El gobierno municipal asegura que el gasto social actual se cifra en los 13,3 millones de euros.

Mientras, el Boletín Oficial de la Ciudad de Ceuta publicaba el viernes, con carácter oficial, el presupuesto destinado al Carnaval: 93.000 euros.

Informe de EAPN

La situación que atraviesa Cáritas coincide en el tiempo con las revelaciones contenidas en el informe “El estado de la pobreza”, elaborado por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN). El documento, que pondera el riesgo de pobreza y exclusión social en España, atribuye a Ceuta un índice de pobreza del 47% del total de la población, lo cual significa un incremento de diez puntos respecto a 2009.

La precisión de los datos ha sido contestada desde la Ciudad. Los servicios de comunicación de la institución defienden que la complejidad en la determinación del índice de exclusión social permite disentir de las conclusiones del estudio de EAPN. El gobierno local mantiene como referencia más fiable el estudio que la propia Ciudad elaboró en su día y que cifraba en un 33,7% el índice de riesgo de exclusión en la ciudad.

Sea como fuere, los datos del informe de EAPN no han pasado inadvertidos para las asociaciones ciudadanas.

Tal es el caso del banco de alimentos, uno de los mejores laboratorios para tomar el pulso de las necesidades y carencias de la población. El banco de alimentos de Ceuta ha experimentado en los últimos años un incremento de la demanda asistencial. Si en 2012 prestaba atención a  2.500 personas, en la actualidad el número de beneficiarios de los servicios de la entidad ronda los 10.000.

Los almacenes del banco se encuentran a un tercio de su capacidad. “Teníamos unas previsiones y las estamos cumpliendo –explica el presidente del banco, Pedro Mariscal- Pero vamos muy justos y, de hecho, a finales de febrero haremos una llamada a los bancos de alimentos de la Península para que nos ayuden”.

Mariscal avala con su experiencia al frente de la entidad la precaria situación por la que atraviesan centenares de familias ceutíes asediadas por la necesidad. Sin embargo, se muestra escéptico ante las estadísticas y sugiere que, quizá, aseverar que casi la mitad de la población de la ciudad se encuentra en situación de pobreza no describa adecuadamente la realidad de la ciudad. “Es una opinión personal, claro, pero creo que con esto sucede como con el paro: si las estadísticas respondieran estrictamente con la realidad, estallaría una revolución”, argumenta.

Mientras, en las barriadas, los dirigentes vecinales conviven a diario con la pobreza que los informes dibujan a través de los fríos números. “En mi barriada hace tiempo que se acabó la clase media”. El presidente de la asociación de vecinos Hadú-San José, Hamido Mohamed, es contundente en el diagnóstico social de su barriada. El dirigente vecinal describe un panorama de familias sin recursos, sin posibilidad de hacer frente a los gastos cotidianos. “Ése es nuestro día a día –lamenta Mohamed- Basta con ir un lunes o un viernes a las iglesias del Morro o de San José para encontrarse con hilera de personas que aguardan a recibir alimentos”.

Mohamed alude a las familias marroquíes que han logrado obtener la residencia y cuya situación llega a ser desesperada. “Luego te encuentras que para cualquier ayuda de las autoridades te exigen un montón de papeles que, una vez que reúnes, solo te sirven para que te digan que tienes que esperar”, protesta el presidente de la asociación.

“Nosotros no tenemos presupuesto para afrontar esto y, si podemos hacer algo, lo hacemos poniendo dinero de nuestro bolsillo”, se queja.

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