La Ciudad

El Gobierno retoma el proyecto

El Gobierno olvidó quitar las losetas verdes resbaladizas

Pavimento de parte del Paseo del Revellín (C.A.)
photo_cameraPavimento de parte del Paseo del Revellín (C.A.)

El Gobierno retoma ahora un proyecto que anunciaba hace un año como algo inminente pero que al final no se llevó a cabo. 

Hace un año el Gobierno anunciaba la solución definitiva al problema de las losetas verdes después de intentar poner en práctica varias soluciones sin éxito. La solución pasaba por cambiar todo el pavimento resbaladizo desde el inicio del Paseo del Revellín hasta la Iglesia de Los Remedios.

Un proyecto que tal y como expresaba el consejero de Fomento en esa época se iba a dividir en tres fases. La primera, que estaba a punto de comenzar, abarcaría todo el Paseo del Revellín, tendría un presupuesto de 200.000 euros y un plazo de ejecución de tres meses y medio.

IMG-20191204-WA0014La segunda fase correspondería a la calle Camoens, Plaza de España y Plaza de los Reyes y contaría con un plazo de ejecución de 5 meses.

La última fase abarcaría la calle Beatriz de Silva, calle Real hasta la iglesia de Los Remedios. Unos trabajos que durarían seis meses y medio.

En total, el Gobierno se va a gastar en este proyecto un millón de euros. Si las obras ya hubieran comenzado, las losetas verdes resbaladizas serían historia y más de una caída se podría haber evitado.

Cinco años después del primer intento de acabar con “las asesinas” el Gobierno asegura que el proyecto que presentaron hace un año está en contratación con la intención de que pueda salir a licitación lo antes posible.

Una historia que viene de largo

En 2014 el Gobierno se comprometió a buscar una solución a las losetas, incluso se barajó la posibilidad de cambiarlas.

2016121413473922600Los partidos políticos llevaron a pleno varias propuestas con la intención de que el Gobierno actuara tras las quejas de los vecinos.

En marzo de 2016 el Gobierno anunciaba que había encontrado la solución al problema de las losetas: un tratamiento con el que se conseguiría alcanzar el nivel de rugosidad deseado.

Se trataba de un procedimiento que combinaba el empleo de productos químicos y tratamientos mecánicos, después de que se realizara una consulta al Centro Tecnológico Avanzado Andaluz de la Piedra. Esta técnica, que ya se había probado en laboratorio, se llevó a la calle para comprobar si era la solución más eficaz ante el problema.

Sin embargo después de varios intentos, los resultados no fueron los esperados.

 

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