Justicia

García Ortiz pide su cese tras la condena del Supremo

El fiscal general adelanta su salida antes de que se ejecute la sentencia que le inhabilita dos años por revelación de secretos. El Gobierno prepara su relevo

García Ortiz atiende a los periodistas antes del inicio de la última sesión de las XII Jornadas Jurídicas (C.A.)
photo_camera García Ortiz, durante su estancia en Ceuta para participar en XII Jornadas Jurídicas / Archivo

El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, ha solicitado al Gobierno su cese después de que el Tribunal Supremo confirmara el pasado jueves su condena a dos años de inhabilitación. La sentencia incluye además una multa de 7.200 euros y una indemnización de 10.000 euros al empresario Alberto González Amador, pareja de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso.

En una carta enviada al ministro de Justicia, Félix Bolaños, a la que ha tenido acceso El País, García Ortiz asegura que su decisión es “un acto debido” y afirma tener “el convencimiento de haber servido fielmente a la institución”. Explica que adelanta su salida “sin esperar siquiera a conocer la motivación” de la sentencia, en señal de respeto a las resoluciones judiciales y con la intención de “proteger a la Fiscalía española”.

El cese será efectivo cuando lo apruebe el Consejo de Ministros y se publique en el BOE. Hasta entonces, las funciones recaen en la teniente fiscal del Supremo, Ángeles Sánchez Conde, número dos de la cúpula fiscal, que durante el juicio defendió la absolución de García Ortiz.

El relevo en marcha

Moncloa debe designar ahora a un nuevo fiscal general, el cuarto desde 2018. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, adelantó este domingo que el relevo ya está en marcha y que se tratará de una persona “con dilatada experiencia” y “perfil fuerte”. Sánchez mostró su desacuerdo con el fallo del Supremo y apuntó que “otras instancias”, como el Tribunal Constitucional o la justicia europea, podrían revisar aspectos de la sentencia.

García Ortiz mantiene su defensa

Durante todo el proceso, García Ortiz ha defendido su inocencia y negó haber filtrado el correo electrónico que dio origen a la investigación: “La verdad no se filtra, la verdad se defiende”, declaró en el juicio. Contra la sentencia del Supremo no cabe recurso ordinario, solo un incidente de nulidad con escasas opciones de prosperar. Una vez agotado ese trámite, podría presentar un recurso de amparo ante el Constitucional si considera vulnerados sus derechos fundamentales.