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Juanma Moreno arrasa en Andalucía con una histórica mayoría absoluta para el PP

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Los resultados de las elecciones en Andalucía dan a Juanma Moreno una victoria histórica. El PP supera la mayoría absoluta logrando 57 diputados.

El PP ha logrado una victoria histórica en las elecciones en Andalucía al imponerse por mayoría absoluta y no tener que depender de pactos, en especial con Vox, para gobernar. Según el escrutinio en marcha (96%) tras el cierre de los colegios electorales, la candidatura que lidera el actual presidente de la Junta, Juanma Moreno, alcanza los 57 escaños (la mayoría está en 55 diputados) y cosecha 1,5 millones de votos, el doble de los que consiguió hace cuatro años. 

La victoria del PP es arrolladora además porque gana en las 8 circunscripciones, y se impone a su principal competidor por 24 escaños de diferencia. El PSOE-A encabezado por Juan Espadas, que se hace por ahora con 31 diputados, dos menos que los que tenía hasta ahora, y unos 830.000 votos, casi 200.000 menos que en 2018. Son los peores resultados de los socialistas en el que fue su gran feudo y con estos resultados apenas logra parar el golpe que daban por seguro después de haber perdido la Junta hace cuatro años, después 40 en el poder ininterrumpidamente. 

Espadas lamentó la baja participación, que a su juicio perjudica a los partidos de izquierda. "Sin la movilización de la izquierda es difícil parar a la derecha", alegó. También lamentó haber tenido solo 7 meses para formar una alternativa de gobierno al PP de Juanma Moreno, pero como jefe de la oposición prometió hacer una oposición "contundente", "eficaz", pero también "útil". 

Por su parte la ultraderecha liderada por Macarena Olona, con 14 escaños de momento, mejora en 2 los resultados que obtuvo en 2018, pero su mejora resulta irrelevante ante la incontestable victoria del PP porque no podrán influir para la futura gobernabilidad. Olona destacó que "Vox aumenta la confianza de los españoles" allí donde se presenta y confirmó que se quedaría en Andalucía para liderar el grupo parlamentario: "Va a ser un privilegio", dijo, a pesar de que aún mantiene su escaño en el Congreso de los Diputados. 

Los grandes perjudicados en el recuento son, por un lado, el espacio a la izquierda del PSOE, que se presentaba a estos comicios dividido en dos candidaturas (Por Andalucía y Adelante Andalucía). Entre las dos suman 7 escaños: los 5 de Por Andalucía, liderados por Inma Nieto, y dos de Adelante Andalucía, encabezada por Teresa Rodríguez, muy lejos de los 17 que tenían hasta la fecha.

En todo caso, Rodríguez ve cumplido su objetivo de hacer nacer "una alternativa andalucista del siglo XXI" frente a la coalición que lideraba Nieto, y que la ultraderecha no consiguiera su objetivo de entrar en el gobierno de la región. 

Pero sin duda alguna, el gran derrotado de la noche electoral es Ciudadanos, que pasa de los 21 diputados que tenía en la Asamblea a no conseguir representación. Su candidato, el actual vicepresidente Juan Marín, compareció para anunciar que renuncia a todos su cargos orgánicos en la formación y que una vez acabe su tarea como número dos en el gobierno autonómica "ya se verá", ha declarado.

Con estos resultados, lo que para el PP es una consolidación de la estrategia de su nuevo líder, Alberto Núñez Feijóo, para el PSOE apenas es salvar los muebles. Los socialistas insisten esta noche que no se pueden extrapolar lo ocurrido esta noche en Andalucía a nivel nacional. 

El PSOE consideraba que “salvar los muebles” era lograr el “mismo resultado” que se cosechó en 2018, cuando el PSOE que lideraba Susana Díaz obtuvo el peor resultado de la historia de la formación en Andalucía pero ganó las elecciones con 33 escaños. En cambio, en el PP ven el objetivo más que cumplido, al haber conseguido frenar a la ultraderecha y poder gobernar en solitario. 

El PP quería evitar a toda costa el pacto con Vox que sí rubricaron recientemente en Castilla y León. Tener que hacerlo de nuevo suponía un lastre para el partido de Feijóo, que trata de aglutinar al centroderecha, por eso el candidato andaluz estaba decidido incluso a intentar su investidura sin negociar con el partido de Santiago Abascal en el caso de quedarse cerca de la mayoría absoluta. Esto le habría permitido dejar en manos de la ultraderecha la responsabilidad de una posible repetición electoral. 

Estos resultados, todavía provisionales, están marcados por la baja participación, que en esta contienda es incluso menor que la registrada hace cuatro años y que ya se estimaba baja (56,56%). El último dato disponible, el de las 18:00 horas de este domingo, situaba la afluencia a las urnas en el 44,52%, 1,95 puntos menor que hace cuatro años a la misma hora, cuando la cifra se establecía en 46,47%.

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