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¿Puede dañar su coche?

Si es de los que utiliza gasolineras low cost esta noticia le interesa

Son muchas las personas que utilizan combustible de gasolineras low cost o de supermercado. ¿Puede dañar el vehículo?

Eterno debate que no pasa de moda, con opiniones para todos los gustos: ¿utilizas combustible de gasolineras low cost o de supermercado? Sea cual sea tu respuesta, seguro que tienes argumentos más o menos fundados de sobra para apoyar tu tesis pero en realidad sólo hay una: este tipo de gasolineras no son malas.

Al igual que otros muchos productos de marca blanca, el combustible de las gasolineras low cost y de supermercado tampoco es malo en sí mismo y, por supuesto, cumple los estándares mínimos exigidos por la ley y controlados por la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH). Ésta es la encargada de comprobar que el combustible se encuentre en buen estado y servirlo a las distintas compañías con la misma base. Sí, en el fondo, todas las gasolineras ofrecen el mismo producto.

 

 

¿Cuál es la diferencia?

La diferencia es que, siendo el mismo producto, el combustible que recibe nuestro coche en uno u otro surtidor no es exactamente el mismo. Para justificar un producto más caro, las grandes compañías aseguran que añaden aditivos al carburante que mejoran su rendimiento y limpian el motor, mejoras que las compañías low cost no promocionan.

Pero, además, una gasolinera low cost o de supermercado no suele ofrecer los servicios que sí encontramos en las grandes cadenas. La mayoría de ellas no cuenta con personal en sus estaciones y mucho menos con una tienda o unos lavabos. Tampoco realizan grandes campañas de Márketing y su inversión en investigación es inexistente. Para ellas, el gasto en nóminas e instalaciones es mínimo.

La otra posibilidad a la hora de acudir a una gasolinera low cost es que esté situada en un centro comercial. En este caso, la estación suele ser propiedad de la gran superficie situada a su lado o tienen acuerdos de colaboración con la firma que la gestiona para ofrecer precios muy competitivos. El objetivo es evidente, vender grandes volúmenes de carburante con un beneficio muy escueto y, al tiempo, servir como reclamo para realizar las compras en dicho centro comercial.

¿Merece o no la pena? A nivel de consumo, tal y como nos recuerda nuestro director técnico Miguel García Puente, no hay ningún tipo de diferencia entre marcas. ¿Desgaste? Habría que comprobar al cabo de miles de kilómetros si la gasolina con aditivos ha provocado un menor desgaste en los componentes.

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