Remitidos

Sobre las tarjetas de vado a discapacitados

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photo_camera Tarjeta de estacionamiento (CEDIDA)

No es de recibo que, “el solicitante en el caso de ser el discapacitado pueda aparcar en las plazas de la ciudad y en el vado adjudicado tener que hacerlo su conviviente”, señala Carbonell.

Lo primero que la formación quiere subrayar, es que desaparezca el concepto de minusválido, por el de discapacitado. También el de transportar por trasladar. Así como, el de otorgar o “intentar” por conceder, conceptos que en España el uso de “persona con discapacidad” es obligado en los textos normativos desde el 1 de enero de 2007 (Disposición adicional octava. Terminología. Ley 39/2006, de 14 de diciembre). Se sustituyen así los términos minusválido y persona con minusvalía, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió abandonar en 2001, por su “connotación peyorativa” …

Tanto para ambas tarjetas, sean de vado o de aparcamiento, se concederán al discapacitado, con tres requisitos imprescindibles, superar el 33% de discapacidad, que su movilidad reducida sea como mínimo de siete puntos y, sea conductor y propietario del vehículo lo tenga o no adaptado, esta concesión será por un plazo máximo de dos años.

La formación ha investigado lo que intenta conceder la LODIU, para evitar abusos y hemos llegado averiguar que, el trámite de concesión da lugar a la picaresca española, como gente que al conviviente que se le había autorizado la tarjeta para trasladar a su discapacitado, este estaba muerto o gente que sigue todavía empadronado en el domicilio y no vive en él, entre otros muchos casos.

Por otro lado, la tarjeta de aparcamiento para discapacitados, por lo menos que se parezca la de Vizcaya, no que cualquiera la fotocopie o use un cartón azul como ya hemos detectado en estas zonas. Para trasladar a un discapacitado, no hace falta tener tarjeta, el conductor puede realizar una parada durante un tiempo inferior a dos minutos, sin que el conductor pueda abandonar el vehículo en ningún momento.

José Carbonell, responsable de Extensión, asegura que con estas medidas se evita: El disfrute de la tarjeta por parte del conviviente del discapacitado y que la Policía Local cuando controle una plaza de este tipo el conductor no le ponga la excusa de que ha dejado al discapacitado y después lo irá a recoger. Aparte, de beneficiarse de la zona de la hora, carga y descarga, áreas verdes, zonas peatonales y paradas de trasporte público, algunas dependiendo del ayuntamiento.

No es de recibo que, “el solicitante en el caso de ser el discapacitado pueda aparcar en las plazas de la ciudad y en el vado adjudicado tener que hacerlo su conviviente”, señala Carbonell.

Desde CSD, para que se acabe este abuso, instamos a la Ciudad a través de Fomento, ya que ha anunciado que va a tomar cartas en el asunto, tome en consideración esta propuesta, si quiere finalizar con los abusos y más, con las injusticias que provoca un negociado que, “tiene la potestad para definir una documentación” que no se ajusta al Reglamento, “reservándose dicha potestad de conceder, lo que no le implica una obligación”, según escritura la LODIU.

 

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