Remitidos

Elecciones en la Cofradía de Nuestra Señora de África

Mañana jueves es el día señalado para la celebración del Cabildo de Elecciones en la Cofradía de Santa María de África y, como recordarán de mi carta de la semana pasada, el señor vicario general de la Diócesis nos negaba la posibilidad de presentar una candidatura a estas elecciones. 

Mañana jueves es el día señalado para la celebración del Cabildo de Elecciones en la Cofradía de Santa María de África y, como recordarán de mi carta de la semana pasada, el señor vicario general de la Diócesis nos negaba la posibilidad de presentar una candidatura a estas elecciones. Todo surge de la necesidad de otorgar una dispensa a mi falta de tiempo, de antigüedad, como hermano de la Hermandad, circunstancia  la cual considerábamos que no era necesaria ni excepcional, ya que se había venido haciendo en nuestra ciudad sin habérsele negado a nadie que haya querido acceder a un puesto en cualquier Junta de Gobierno.

Hasta ese momento, el asombro de mi persona, de los que me acompañaban y de otros hermanos de la Hermandad que nos alentaban a presentarnos y que firman conmigo lo aquí expuesto era de un tremendo asombro y desconcierto, pero de conformidad por lo establecido por la autoridad. Pero, presentada la única candidatura aceptada, nos encontramos con la sorpresa de que varios de sus miembros incumplen algunas de las normas diocesanas que los miembros de la Junta de Gobierno deben cumplir. Se incumple el reglamento, el mismo que con mi candidatura se ha hecho imprescindible y que se ha aplicado por primera vez en la historia de nuestras Hermandades. Es decir, se ha revisado el reglamento para unos, pero no para otros.

El señor Mateos Castro no solo ha incumplido como director espiritual aceptando a personas que conforman esa candidatura y no cumplen los requisitos, si no que ha incumplido como vicario por permitirlo. ¿Por qué en una candidatura se ha aplicado el reglamento y en la otra no?, ¿Por qué el señor Mateos Castro permite que se presenten miembros sin la antigüedad requerida en una candidatura y no en la alternativa?, ¿No formábamos parte de sus “oscuras amistades” y su séquito de conformistas como para dar el visto bueno? ¿Y por qué no han actuado contra esta lista, cuyos miembros incumplen la normativa, el Consejo de Hermandades y el Director Espiritual del mismo? No sabemos qué es lo que ha podido ocurrir. Si, por una parte, la Junta de Mesa de la Hermandad ha dado por buena la candidatura sin mirar a sus miembros, por lo que denunciamos la “dejadez en sus funciones” de la misma, del director espiritual y del Consejo de Hermandades o, por otra parte, ha habido dispensa desde la Vicaría, por lo que denunciamos trato de favor y “nombramiento a dedo” en este proceso que, se supone, debería ser totalmente democrático.

Tanto la Junta de Mesa como el señor Vicario, han autorizado que mañana concurran a los comicios:

  • Un miembro que, habiendo estado de baja de la Hermandad durante un tiempo, se le ha dado de alta de nuevo con su antigüedad primitiva, para poder ser miembro de la candidatura.
  • Otro con tan solo ocho meses de antigüedad (según el censo 30/02/2016), siendo necesario, al menos, dos años.
  • Otro con apenas un mes de antigüedad (según el censo 5/09/2016), siendo necesario, al menos, dos años.
  • Otro con quince meses de antigüedad (según el censo 22/07/2015), siendo necesario, al menos, dos años.

En estos casos, se debe haber otorgado una dispensa por “circunstancias de necesidad y excepcionalidad” ¿Le suena de algo señor Mateos? Exactamente las circunstancias por la cual usted me ha negado el poder presentarme a mí y a mis compañeros de candidatura.

A la vista de esta circunstancia dudo mucho que usted haya velado por el cumplimiento del Reglamento Diocesano de las hermandades y cofradías, en sus normas diocesanas y estatuto base para las Hermandades y Cofradías en su artículo 49, donde dice que tiene la obligación de estudiar y revisar la candidatura. Pero además en el artículo 50 del invocado texto legal tiene la misma función posteriormente la Mesa del Consejo de Hermandades y Cofradías y también lo ha aceptado provocando contradicciones al Reglamento que con tanta escrupulosidad se ha aplicado para mi candidatura. Además, usted como director espiritual y la Mesa del Consejo como garantes de la celebración de los Cabildos de elecciones han permitido que no se cumpla lo estipulado en los artículos 43, 44 y 56 donde marca la publicidad del proceso  del Cabildo, el censo y las candidaturas. Y, para colmo, da el visto bueno a un procedimiento irregular sin tener en cuenta los puntos 59 y 65 del mismo Reglamento, donde se indica cómo ha de ser el voto por correo. Se ha autorizado, como queda reflejado en la carta enviada a los hermanos por la Junta de Mesa, que el voto lo puede recoger cualquier miembro de la Junta de Gobierno. Cito textualmente: “Si lo prefieres puede entregar su voto de forma anticipada en la Casa de Hermandad, siempre con la copia del DNI a depositar en la Secretaría, si así lo deseas, o a cualquiera de los miembros de la Junta de Gobierno”, cuando tácitamente está marcado por el reglamento que usted es la única persona autorizada a recibirlos y aportarlos el día de la votación en el momento de la apertura de la urna. En este caso, alguien con mala fe podría pensar que así la candidatura tiene tiempo de preparar todos los votos de quienes sepan, fehacientemente, que no van a ir a votar y así poder llegar al quórum necesario sin problemas. Una praxis alejada de la democracia que se le presupone al proceso. Le recuerdo que la Junta de Gobierno a la que se hace mención durante la celebración del Cabildo de elecciones está disuelta y el único órgano en funciones existente en la Cofradía es la Junta de Mesa.

Para finalizar con este cúmulo de despropósitos, el presidente de la Junta de Mesa de la Cofradía envía la carta con las indicaciones sobre las elecciones y para poder realizar el voto por correo, llegando a los hermanos el pasado día 20, indicando que hay que mandarla por correo antes del día 21 de los corrientes. Si esta fecha ha sido “muy ajustada” para los hermanos que viven en nuestra ciudad, no queremos pensar cuando les llegará la carta a los que viven fuera. En fin, el otro día le decíamos a usted que considerábamos que se había actuado contra mi persona; pero ahora creo que todavía ha ido más allá. Se ha menospreciado a todo un equipo de trabajo, a otra candidatura con los mismos derechos que la que “usted ha dado por buena”, se ha burlado de nosotros mermando la posibilidad de participar en las elecciones, castigando a personas con ganas de trabajar y engrandecer a la Iglesia de Ceuta y a nuestra Hermandad.

Ahora, es el momento de que los hermanos voten. Pero, que sepan, que se vota una mentira, una farsa disfrazada de proceso electoral, donde la Iglesia ya ha elegido por nosotros al hermano mayor y su ilegal Junta de Gobierno. Mientras, nos quedará soñar como podrían haber sido las cosas si todos hubiéramos recibido el mismo trato. O recurrir a otras instancias, para lo que abriremos los procesos oportunos en su momento.

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