2016: Resumen del año

2016: terrorismo

Cinco operaciones antiyihadistas y diez detenidos en la ciudad

Momento de la detención de un supuesto yihadista / FOTOS ANTONIO SEMPERE
photo_cameraMomento de la detención de un supuesto yihadista / FOTOS ANTONIO SEMPERE

Este año se han desarrollado cinco operaciones con 10 detenidos, se ha descubierto un zulo con armamento y planes para atentar en Ceuta y practicado otras tantas detenciones en el vecino país. Febrero fue el mes negro en cuanto a detenciones y hemos sabido que José Coronado fue el causante de la detención de uno de los supuestos yihadistas.

Más de un tercio de los detenidos en España por actividades relacionadas con Estado Islámico desde mediados de 2013 estaban "inmersos en células, grupos o redes con capacidad operativa y voluntad de atentar en España", de forma expresa en ciudades como Barcelona, Madrid o Ceuta. En el caso de esta ciudad la cifra es del 43%. Es una de las conclusiones del informe del Real Instituto Elcano "Estado Islámico en España", una radiografía objetiva del perfil, el proceso de radicalización, las motivaciones y la implicación de los 150 servidores del islamismo radical arrestados hasta ahora en nuestro país.

detencion-yihadista-videos-mena-(181)Nueve de cada 10 yihadistas detenidos en España desde junio de 2013 carecía de un conocimiento relevante sobre el islam. El perfil sociológico es el de varón, joven (media de edad de 30 años), casado y español.

Un 45% de los detenidos es de nacionalidad española y un 41% marroquí. Sin embargo, entre los españoles no todos han nacido en España, sino que han obtenido la nacionalidad tras un período de residencia. De hecho, solo el 6% son nacionales sin antepasados inmigrantes. El resto se trata de inmigrantes de primera generación (51,7%) o de segunda generación (42,2%). La gran mayoría participa en labores de captación, reclutamiento, en el envío de personal a Siria o Irak para luchar en el frente o a obtener financiación. Sin embargo, un preocupante 35% de los detenidos tenía intención de atentar en España y contaba con capacidad operativa para hacerlo.

Por su parte, una Memoria de la Fiscalía General del Estado correspondiente al ejercicio de 2015 y publicada en noviembre, refleja que ambas ciudades autónomas registraron el pasado año un repunte en los procesos de radicalización yihadista gestados en las prisiones, los centros de menores y entre los miembros del ejército. El informe del Cano del mes de julio señala los domicilios privados (73,3%), lugares de culto (53,3%), centros culturales islámicos y espacios al aire libre (26,7%) y centros penitenciarios son los ámbitos de radicalización offline a escala nacional. 

 

El sirio del shawarma, el primero

El primer detenido este año fue el conocido como el sirio del shawarma en Los Rosales. Pertenecía a una red que enviaba material militar, dinero, equipos electrónicos, armas y precursores en contenedores cerrados, que tenían su punto de partida en puertos españoles y cuyo destino eran los grupos terroristas que operan en Siria e Irak. También se buscaban mujeres que quisieran casarse con yihadistas.

 

Febrero, mes negro

Taliban de Ceuta 1El mes de febrero fue un mes negro con cinco detenciones. Tres españoles fueron detenidos en El Príncipe y Cortijo Moreno como parte de una célula de captación, adoctrinamiento y radicalización, dedicada al reclutamiento y envío de combatientes a las filas de la organización terrorista DAESH. Uno de estos detenidos fue Hamed Abderrahaman Ahmed, un ceutí que vivió confinado durante dos años en la prisión de Guantánamo. Su cualificación militar y de combate hizo que los investigadores trataran desde el principio a la célula como un grupo especialmente peligroso. Establecían puntos de vigilancia en torno a sus zonas de reunión, que debían celebrarse a altas horas de la madrugada, y abstenerse de recurrir a las comunicaciones telefónicas. A cambio, proponían hacer uso de mensajes y lenguaje convenidos con arreglo a una clave o cifra.

Dos días después se detenía a un joven marroquí de 20 años, natural de Tánger, acusado de desarrollar actividades dirigidas a la difusión de propaganda y enaltecimiento de Daesh desde su vivienda en la calle Este en El Príncipe. Disponía de numerosas cuentas en las redes sociales donde compartía los vídeos más difundidos de Daesh.

Habría que esperar hasta noviembre para una nueva detención, concretamente de un marroquí como presunto integrante de dos células terroristas radicadas en España y Marruecos. De nuevo las redes sociales eran usadas como plataforma de intercambio y difusión de mensajes y material multimedia. Unos días después, tres hombres y una mujer fueron detenidos por dedicarse a la captación y radicalización de jóvenes y niños para su reclutamiento en las filas del Daesh aunque uno de ellos fue puesto en libertad. Esta célula colaborada con la desarticulada en el mes de febrero.

En abril la Guardia Civil incautaba un arsenal integrado por cuatro armas cortas, dos subfusiles y varias armas blancas halladas en un zulo en las inmediaciones de Benzú junto a una bandera artesanal del Daesh, objeto que confirmó las sospechas de que se trataba de un zulo con conexiones con esta organización terrorista, que al parecer tenía un plan “primario” y “sin detallar” sobre posibles lugares donde cometer un atentado en Ceuta aunque podría tratarse de una célula antigua. El hallazgo del zulo fue el indicio del “primer caso objetivo de creación de estructuras logísticas y armamentísticas clandestinas estables y con vocación de continuidad dentro de esta amenaza”.

 

Detenciones en el entorno

En el entorno de la ciudad también se han producido detenciones a lo largo de este año. Así en mayo, Ceuta y Melilla figuraban entre los objetivos de una célula terrorista desarticulada en Nador con tres detenciones. En junio, la policía marroquí desplegaba en Casablanca, Tetuán y Martil una operación antiterrorista que permitía la desarticulación de otra célula yihadista integrada por seis individuos.

Este año hemos conocido diferentes autos de investigaciones desarrolladas en años anteriores. Así en julio se conocía el auto dictado por el juez de la Audiencia Nacional, Eloy Velasco, referente a que la captación de jóvenes con “graves deficiencias mentales y médicas” y de menores era el objetivo de una red yihadista asentada en El Príncipe. Este grupo, desarticulado en junio de 2013, que extendía su influencia a la vecina Castillejos, reclutaba a sus prosélitos para enviarlos a los campos de batalla de Siria e Irak, donde acabarían enrolados en las filas de la organización terrorista Daesh. La naturaleza de las actividades del grupo se detalla en la resolución judicial dictada por el juez Velasco por la que se procesa a Youssef Mohamed Tuileb como presunto heredero de la red desarticulada hace tres años. Velasco precisa que el investigado se dedicaba a la captación de mujeres jóvenes “con problemas de adaptación familiar”, para lo cual utilizaba sus relaciones con el Centro Cultural Islámico Imam Warsh, ubicado en la Cuesta Parisiana.

Por otro lado, y en el marco de la Operación Cesto, el Tribunal Supremo confirmaba en julio las penas de entre diez y doce años de prisión que la Audiencia Nacional impuso a los once miembros de una célula yihadista desarticulada en Ceuta. La sentencia describía a los integrantes de la célula como individuos “muy conscientes” del valor que su trabajo tenía para las organizaciones terroristas filiales de Al Qaeda que operaban en Siria en su empeño por lograr la “imposición violenta del “califato global”. La Sala de la Audiencia Nacional subrayaba la “radicalización” y “peligrosidad” de los miembros de la organización. En el transcurso de 14 meses, desde abril de 2012, la célula envió a las zonas de conflicto a, al menos, 28 yihadistas, nueve de ellos ceutíes. Seis de los terroristas oriundos de Ceuta murieron en actos violentos.

 

José Coronado, policía en la ficción y en la vida real

A principios de 2015, agentes de la Policía Nacional detenían a dos parejas de hermanos en una primera actuación, mientras que en una segunda hicieron lo propio con un tercer hermano de una de las parejas y otra persona más. Todos están acusados de un delito de integración en organización terrorista y otro de tenencia ilícita de armas, según se refleja en el escrito del Ministerio Público al que ha tenido acceso Ceuta Actualidad

yihadismo-helicoptero-traslado-detenidos-enero-2015Fue en octubre de este año cuando arrancó el juicio en la Audiencia Nacional contra estos seis presuntos integrantes de una célula yihadistas y lo hizo de forma insólita. El presunto cabecilla de la organización, Farid Mohamed al Lal, atribuía su detención, para asombro de todos, al actor José Coronado, protagonista de la serie de televisión “El Príncipe”. Según su delirante testimonio, su arresto se habría debido a que un amigo suyo insultó al actor, una afrenta a la que éste le habría respondido con la advertencia de que antes de que concluyera la serie Farid iría a prisión.

El acusado fue más allá al detallar que Coronado y la actriz Hiba Abouk, otra de las protagonistas, estuvieron presentes en su detención e, incluso, que el actor le llegó a propinar dos puñetazos. Según su testimonio, el protagonista de "El Príncipe" vestía un uniforme de la Policía y una capucha que le ocultaba el rostro, mientras Aboik se hacía pasar por médico forense.

Terminamos el año con un información del diario El Mundo elaborada según los datos elaborados por el Combating Terrorista Center at West Point (CTC) que asegura que Ceuta es una de las cuatro ciudades europeas más activas en la tarea de reclutar jóvenes para su ingreso en las filas del Daesh. Según esta lista, la intensidad de la actividad en Ceuta de los reclutadores de la organización terrorista se situaría sólo por detrás de Bruselas, Londres y Amberes. 

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