Salud pública | Gas cancerígeno

Ceuta en zona roja por radón: control obligatorio en todos los centros de trabajo

Ceuta entra en el mapa del radón: medición obligatoria en todos los centros de trabajo. El gas, invisible y cancerígeno, está detrás de 1.500 muertes al año

Parking Amgevicesa
photo_camera Las mediciones de radón se deberán realizar en comercios, oficinas, talleres, clínicas, gimnasios, laboratorios, parkings...

El Consejo de Seguridad Nuclear obliga a medir y controlar el radón en toda Ceuta por riesgo alto. Oficinas, comercios, clínicas o aparcamientos deberán adaptarse ya.

Ceuta acaba de ser señalada con rojo en el mapa del radón. El Consejo de Seguridad Nuclear ha confirmado que toda la ciudad se encuentra en Zona II, la de riesgo alto, lo que implica una obligación inmediata: medir y controlar este gas radiactivo en todos los centros de trabajo.

No hay matices: comercios, oficinas, talleres, clínicas, gimnasios, laboratorios, parkings… todos tendrán que someterse a esta revisión si están en planta baja o en sótanos. Ceuta entra en lista de vigilancia. Melilla, no.

¿Qué es el radón y por qué debería importarte?

El radón no huele, no se ve, no avisa. Y, sin embargo, mata. Se filtra por el suelo, se cuela en los edificios y se queda allí, acumulándose. La OMS lo señala como segunda causa de cáncer de pulmón en el mundo, por detrás del tabaco. En personas no fumadoras, es la primera.

¿La cifra en España? Más de 1.500 muertes al año. Y hasta ahora, el tema ha pasado de puntillas por el debate público.

Pero desde este mes, y con la aprobación del mapa oficial del CSN, Ceuta tiene que actuar. Porque los niveles de radón en su subsuelo superan los 300 Bq/m³, el límite de seguridad fijado por Europa. Y eso no se resuelve abriendo las ventanas.

Medir, intervenir… y no mirar hacia otro lado

La normativa exige realizar mediciones de al menos tres meses entre octubre y mayo, o durante todo el año si el espacio no cierra. Si los valores superan el umbral, el empresario tendrá que tomar medidas: ventilación forzada, barreras físicas, despresurización del terreno, incluso reformas estructurales.

No vale con poner un detector y olvidarse. La obligación es legal. Y el incumplimiento, sancionable.

Desde el sector de la construcción ya advierten: “El problema no es el radón, es dejarlo entrar”. Ceuta, además, tiene un parque inmobiliario envejecido y poco adaptado a este tipo de riesgos invisibles. Es el momento de ponerse al día.

¿Y ahora qué?

Con la ciudad entera en Zona II, el reto no es menor. Hay que revisar escuelas, edificios públicos, centros sanitarios, espacios turísticos… y, sobre todo, empezar a hablar del radón como lo que es: un problema real de salud pública.

No es una alarma. Es una oportunidad para actuar antes de que tengamos que lamentarlo.

Ceuta y el radón, en clave

  • Zona II: riesgo alto.
  • Obligación de medición en todos los centros de trabajo.
  • El radón causa cáncer de pulmón.
  • Afecta sobre todo a plantas bajas y sótanos.
  • Ceuta, entre las pocas ciudades con obligación total.