Sanidad ha decidido dar un giro en su estrategia contra el tabaquismo. La nueva campaña, “Tu salud es el mejor viaje. Próximo destino: dejar de fumar. Te acompañamos”, se construye sobre una idea sencilla: dejar de fumar no es un acto puntual, es un proceso. Y ese proceso necesita guía, apoyo y un lenguaje que no culpabilice.
La metáfora del viaje atraviesa toda la iniciativa. La Consejería quiere que la Unidad Especializada de Tabaquismo (UET) sea vista como el punto de partida, el lugar al que acudir cuando alguien decide dar el primer paso. La campaña insiste en que no se trata de señalar al fumador, sino de acompañarlo. “Somos los guías del viaje”, explican desde la Unidad, que recuerda que dejar de fumar no es un camino recto ni rápido.
El enfoque también cambia en la forma de comunicar. La campaña prioriza redes sociales y entornos digitales, donde están los jóvenes y donde se mueven los mensajes que realmente circulan. La identidad visual es nueva, más flexible, pensada para formatos móviles y para contenidos que irán variando según la temporada. El objetivo es claro: que la UET se convierta en el recurso más accesible y reconocible para quienes quieren dejar el tabaco.
El mensaje llega en un momento que la propia Unidad define como “crítico y tramposo”. La percepción del daño del tabaco tradicional ha mejorado, pero la industria ha desplazado su estrategia hacia productos que se venden como inocuos: vapers, gominolas con nicotina sintética, dispositivos de colores y sabores que parecen inofensivos. “Es una epidemia silenciosa”, advierte la responsable de Conductas Adictivas. El adolescente que empieza con un vaper no necesita un cigarrillo para engancharse. La adicción es la misma. El daño, también.
La campaña llega, además, con el respaldo de los datos del Plan Integral de Tabaquismo, que cumple veinte años. La UET ha gestionado 4.376 demandas de tratamiento desde 2006 y atendió a 172 pacientes en 2025. Casi 3.900 fumadores han pasado por sus programas de deshabituación, que combinan apoyo psicológico y tratamiento farmacológico durante un año. La mitad de los nuevos casos presenta ya alteraciones respiratorias en las primeras pruebas.
En paralelo, la prevención sigue extendiéndose por aulas, familias y ocio nocturno. Programas como Clase sin Humo, NEXUS o las intervenciones de la Unidad Móvil Rule alcanzaron a miles de jóvenes en 2025. Y la campaña Playas Sin Humo, que arrancó en tres arenales, se ampliará este verano a todo el litoral ceutí.
Sanidad insiste en que el descenso del consumo no significa que el problema esté resuelto. La prioridad es doble: reducir el número de fumadores y evitar que los nuevos productos enganchen a otra generación. La campaña quiere abrir esa conversación sin castigos ni moralinas, con un mensaje más cercano: dejar de fumar es posible y no se hace solo.