El pederasta de Ciudad Lineal ante el tribunal: "No voy a declarar"

Antonio Ortiz se ha limitado a decir que conoce los hechos y las penas a las que se enfrenta por secuestrar y agredir sexualmente a cuatro niñas entre septiembre de 2013 y agosto de 2014 en Madrid.

Antonio Ortiz, custodiado por dos agentes, en un momento del juicio
Antonio Ortiz, custodiado por dos agentes, en un momento del juicio

Antonio Ortiz, el presunto pederasta de Ciudad Lineal, se ha negado a declarar en el juicio en el que está acusado de secuestrar y agredir sexualmente a cuatro niñas entre septiembre de 2013 y agosto de 2014 en Madrid, aunque ha dicho al tribunal conocer los hechos y las penas a las que se enfrenta.

Con un escueto "no voy a declarar" ha respondido el procesado a la presidenta de la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Madrid, María Luisa Aparicio, cuando le ha preguntado al inicio de la vista oral si tiene intención de responder a las preguntas del Ministerio Fiscal o de alguna de las partes. Ni siquiera ha accedido a contestar a las preguntas de su defensa. Pero cuando la presidenta de la Sala le ha preguntado si conoce los hechos y las penas a las que se enfrenta, de hasta 126 años de prisión, el procesado ha respondido: "Sí, las conozco señoría".

Unos minutos antes, Ortiz, con un chandal gris, pelo muy corto y visiblemente más delgado y menos musculado, ha agachado la cara y se la ha tapado con la mano cuando han entrado los fotógrafos a la sala al inicio de la vista, mientras que su abogado ha pedido al tribunal no salir en vídeos ni en imágenes "para no tener más problemas en la calle al ser un asunto tan mediático".

Tras acogerse a su derecho a no declarar, el abogado de una de las familias ha pedido al tribunal leer una serie de preguntas que tenía preparadas, citando jurisprudencia del Tribunal Supremo, para valorar el silencio del acusado. Aunque la presidenta del tribunal ha zanjado el tema al recordar que el procesado "no ha declarado nunca" en ninguna de las cuatro ocasiones en que compareció ante el juez instructor, por lo que "no se puede valorar su silencio".

El juicio ha continuado, ya a puerta cerrada, con el visionado de las declaraciones de dos de las niñas (TP2 y TP3) realizadas en instrucción como prueba preconstituida y de las ruedas de reconocimiento de ambas practicadas en los juzgados de Plaza de Castilla, en las que las cuatro menores le reconocieron como el autor de las agresiones. Previamente, la Sala ha rechazado las pruebas propuestas por la Fiscalía para incluir unas fotografías y planos de la zona donde se produjeron los hechos aportados por la Policía Nacional.

La magistrada ha señalado que estas pruebas no son nuevas sino que simplemente estos mapas los ha juntado en un bloque, es decir, ya están en la causa. Además, ha recordado que al tratarse de un procedimiento de sumario, no se puede incorporar prueba nueva. Tampoco ha accedido el tribunal a la petición de la fiscal de incluir unos informes psicológicos de una madre y una niña.

Eso sí, la Sala no se ha pronunciado cuando los abogados de las familias han pedido que las declaraciones de los padres que están citados como testigos se realicen a puerta cerrada para de esta forma no ser identificados y evitar que se les pueda "revictimizar".

Pero el tribunal ha aclarado que no se puede confundir protección de testigos con audiencia pública, ya que sí están contempladas diferentes formas de protección para no ser vistos en sala y sí oídos.

El juicio contra el supuesto pederasta de Ciudad Lineal ha comenzado este martes rodeado de una gran expectación mediática con la presencia de medios de comunicación desde primera hora de la mañana en busca de la imagen de la llegada del acusado.

A las 09.12 ha entrado el furgón de la Guardia Civil con el hombre que fue tachado por la Policía como "el enemigo público número uno", para quien la Fiscalía pide 77 años de prisión como responsable de tres delitos de agresión sexual, uno de violación, cuatro de detención ilegal y uno de lesiones.

La vista continúa mañana con el visionado de las declaraciones grabadas de las otras dos niñas (TP4 y TP5), así como sus respectivas ruedas de reconocimiento. Y además se proyectará el tour virtual del domicilio del acusado en la calle Santa Virgilia, en el distrito madrileño de Ciudad Lineal, a donde supuestamente el acusado llevó a una de las víctimas. Fue aquí donde se encontraron restos de ADN y vómitos de una de las niñas.