El Mercado Central de Ceuta amaneció este sábado con un aire distinto. Entre el bullicio de clientes y el ir y venir de marisco y pescado, una noticia destacaba sobre el resto: por primera vez, un puesto local había conseguido importar pescado fresco desde Marruecos a través de la nueva aduana comercial. El protagonista de este hito es Younes Gomari, propietario de la Pescadería Younes, quien, con una mezcla de orgullo y alivio, celebra lo que considera "un antes y un después" para el comercio de la ciudad.
"La primera importación ha sido histórica", confiesa Gomari con una sonrisa amplia, rodeado de clientes que escuchan atentos. "Ha sido el resultado de un gran trabajo y de la labor de muchas autoridades", asegura, agradeciendo la implicación de las diferentes instituciones que han estado implicadas en este proceso. Younes Gomari reconoce que "ha salido bien y estamos todos los compañeros muy contentos".
La realidad de una aduana estrenada
El primer envío, una prueba con 30 kilos de rape, sirvió para evaluar el proceso y minimizar riesgos. "El pescado no es como otras mercancías: o se trae fresco o se tira. Por eso quisimos empezar con poco y aprender sobre los documentos necesarios y los procedimientos".
Pero el empresario ya mira hacia el futuro. "Nosotros, por nosotros, importaríamos ya mismo", asegura, aunque reconoce que aún quedan retos por delante. "No es fácil, hay muchas cosas que gestionar, pero lo importante es que la vía está abierta".
Más allá de la comodidad logística, la nueva conexión con Marruecos puede suponer una reducción en los precios del pescado y una mayor variedad de productos en los mercados ceutíes. "La aduana comercial es una vida para nosotros", enfatiza Gomari. "Para los clientes, esto significa pescado más asequible y más opciones", explica, aunque es realista indicando que "no es que los precios vayan a bajar a la mitad, pero sí se notará".
El resultado de meses de trabajo en equipo
El camino hasta aquí no ha sido sencillo. Durante más de dos años y medio, empresarios y autoridades han trabajado en reuniones y trámites burocráticos para hacer viable esta nueva vía comercial. De esta manera, Younes asegura que, "desde el 30 de diciembre ha sido un no parar de papeleo", tanto es así que han tenido que mantener "reuniones con Sanidad, la Delegación del Gobierno, empresarios y autoridades marroquíes" Es por ello que, a pesar de haber sido "complicado porque es algo nuevo", reconoce notablemente feliz que "lo hemos conseguido".
Pese a los desafíos, la ilusión del sector es evidente. A partir de ahora, los comerciantes del mercado planean coordinarse para optimizar las importaciones, aunque Gomari señala que aún hay aspectos por mejorar en la infraestructura de la aduana. "Todavía no está preparada al 100%. Se necesita un sistema más ágil para los controles sanitarios y los despachos de mercancía. De momento, se ha planteado que los camiones crucen un día sí y otro no, hasta que todo esté más organizado".
Buenas sensaciones y un clima positivo
El impacto ya se nota en su pescadería, uno de los puestos con más afluencia del mercado. "Siempre tengo la pescadería llena, pero ahora más", admite entre risas. "Lo hemos pasado mal estos años, pero ahora sabemos que tenemos el pescado aquí al lado. Eso lo cambia todo".
Con este primer paso, el sector pesquero ceutí abre una nueva etapa de oportunidades. La frontera comercial con Marruecos, que hasta hace poco parecía un sueño lejano, es hoy una realidad. Younes Gomari y sus compañeros ya piensan en el próximo envío, convencidos de que este es solo el inicio de una transformación que beneficiará tanto a comerciantes como a consumidores.