La Consejería de Sanidad ha activado una campaña informativa para reforzar un mensaje básico: los tatuajes deben realizarse exclusivamente en estudios autorizados. El objetivo es reducir los riesgos asociados a prácticas que, sin control sanitario, pueden derivar en infecciones, transmisión de enfermedades o complicaciones dermatológicas.
El material difundido recuerda que la autorización municipal garantiza condiciones higiénicas, esterilización adecuada del instrumental y formación mínima del personal. Salud Pública subraya que la demanda de tatuajes sigue creciendo y que, en paralelo, proliferan ofertas irregulares que operan sin licencia y sin controles.
La campaña apela a la responsabilidad individual y anima a comprobar siempre que el establecimiento cuenta con autorización visible y actualizada. Sanidad insiste en que un tatuaje es una intervención sobre la piel y que la seguridad no puede depender del precio ni de la improvisación.