El sector del taxi en Ceuta dice “hasta aquí”. La gota que ha colmado el vaso ha sido el intento de atraco sufrido este jueves por un conductor en plena Gran Vía, a plena luz del día y sin que los agresores mostraran el menor reparo. El suceso ha reavivado un malestar que lleva tiempo creciendo y que mañana se transformará en una concentración para exigir seguridad.
Una convocatoria que nace del miedo… y de la unión
El comunicado interno del gremio no deja lugar a dudas: “Hoy ha sido Sufián, mañana puede ser cualquiera”. Ese mensaje, repetido entre compañeros durante toda la tarde, resume el clima que se respira en el sector. No hablan de un caso aislado, sino de un riesgo que sienten cada día cuando arrancan el taxi.
Por eso, han decidido dar un paso al frente y convocar una concentración urgente:
📍 Explanada del Chorrillo
🗓 Viernes 16 de enero de 2026
⏰ De 12:00 a 12:30 horas
Media hora para hacerse ver, para recordar que trabajan expuestos y que necesitan medidas reales de protección. Media hora para decir que no van a normalizar que un compañero acabe herido por un cúter mientras espera clientes en el centro de la ciudad.
El ataque que lo ha precipitado todo
El conductor agredido, secretario de la asociación, estaba en la parada de Gran Vía hablando por teléfono cuando dos jóvenes se acercaron al vehículo. Pensó que querían subir. En realidad, querían intimidarlo y robarle. Uno de ellos sacó un cúter y se produjo un forcejeo que terminó con cortes en la mano del taxista.
Los gritos alertaron a otro compañero que logró retener a uno de los agresores hasta la llegada de la Policía. El otro huyó. El detenido es menor de edad.
Un sector cansado de trabajar con miedo
Los taxistas llevan meses advirtiendo de que la inseguridad va en aumento. Manejan dinero constantemente, trabajan solos y, en muchas ocasiones, en zonas o franjas horarias complicadas. Han pedido sistemas de protección, más presencia policial y medidas que disuadan a quienes ven en ellos un blanco fácil.
El ataque de este miércoles ha sido el detonante para movilizarse de nuevo. No quieren que la noticia se diluya ni que el suceso quede como un susto más. Quieren que se escuche su mensaje: necesitan seguridad para poder trabajar.
Mañana, un gesto colectivo
La concentración de este viernes no pretende bloquear la ciudad ni generar caos. Es un gesto de unidad, una forma de decir que el taxi de Ceuta no va a resignarse. Que detrás de cada vehículo hay una persona que solo quiere hacer su trabajo sin miedo.
Será media hora, pero para ellos significa mucho más: es la forma de recordar que la seguridad no debería depender de la suerte o del compañerismo, sino de medidas que les protejan de verdad.