La frontera del Tarajal ha sido este miércoles el punto de encuentro para cerrar la etapa de prácticas de los 40 agentes de la Policía Nacional que han pasado los últimos meses formándose en Ceuta. El delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, ha acudido al lugar para despedirlos personalmente, en un gesto que mezcla reconocimiento y mensaje institucional sobre el nuevo modelo de control fronterizo.
Los agentes —15 mujeres y 25 hombres— llegaron a la ciudad el pasado julio tras su paso por la Academia de Ávila. Desde entonces han rotado por unidades vinculadas a la frontera, inmigración, puerto, seguridad ciudadana, narcotráfico o ciberdelincuencia, un recorrido que, según la Delegación, les ha permitido “adquirir un bagaje importante” antes de sus próximos destinos.
Pérez Triano les ha deseado suerte y ha agradecido su implicación durante estos meses en Ceuta, una ciudad que —ha dicho— “los ha acogido con los brazos abiertos”.
La elección del Tarajal para la despedida no es casual. La Delegación insiste en que la implantación del sistema inteligente de control fronterizo marca “un cambio de paradigma” en la fiscalización de entradas y salidas. Desde el 10 de abril funciona de forma plena el Entry/Exit System (EES), que sustituye el sellado manual del pasaporte por un registro digital con escaneo biométrico.
El Gobierno ha destinado cerca de 14 millones de euros a esta transformación, que combina —según la nota— “agilidad y seguridad” y sitúa a Ceuta como ejemplo de frontera tecnológica alineada con los estándares europeos.
La Delegación también avanza que en julio llegará un nuevo grupo de policías en prácticas para continuar este ciclo formativo en la ciudad.