La DGT vuelve a la carga con su campaña de Semana Santa, pero esta vez no apunta a los conductores despistados ni a los excesos de velocidad. El mensaje va directo a otro grupo que también se juega la vida en la carretera: los peatones que cruzan mirando el móvil como si el mundo alrededor fuese un decorado secundario.
Según los datos que maneja Tráfico, uno de cada tres peatones cruza la calle sin levantar la vista de la pantalla. Una costumbre tan extendida como peligrosa, porque mientras se revisa un mensaje o se desliza por redes, el riesgo de ser atropellado se dispara.
Para sacudir conciencias, la campaña —que arranca mañana y se mantendrá hasta el 13 de abril— utiliza un spot que mezcla realidad y fantasía. En él, un chico cruza un paso de cebra completamente absorto en su teléfono. A su alrededor pasan cosas que cualquiera miraría dos veces: un famoso huyendo de paparazzi, una novia que sale corriendo, un grupo improvisando una coreografía… pero él no ve nada. Ni siquiera el coche que, finalmente, lo atropella.
El lema lo resume todo: “No quieres perderte nada y terminas perdiéndolo todo”, acompañado del hashtag #PerderseLaVida. Un aviso directo para quienes creen que pueden estar en dos mundos a la vez sin consecuencias.
La campaña, producida por Be Sweet para Ogilvy, se difundirá en televisión, radio, prensa, soportes digitales y redes sociales. La DGT insiste en que no se trata de demonizar el móvil, sino de recordar algo tan básico como que, para cruzar la calle, conviene mirar primero al frente y no a la pantalla.