El gazapo del Puente Carranza de Sonsoles Ónega que ha hecho reír a media Cádiz… y llega a Ceuta

El desliz en “Ahora Sonsoles” al describir el Puente Carranza como una autovía inundada ha corrido por los grupos de WhatsApp y en redes sociales Entre la guasa y la resignación, el episodio reabre un viejo clásico: cuando la periferia se cuenta desde muy lejos

 

Captura-Ahora-Sonsoles
photo_camera Imagen de ATresPlayer sobre 'la carretera inundada' del puente de Carranza

El último desliz televisivo no ha ocurrido en Ceuta, pero aquí se ha seguido con la misma mezcla de risa y resignación que en la otra orilla. En Ahora Sonsoles, el programa de Antena 3, una imagen en directo del Puente José León de Carranza —ese que cruza la Bahía de Cádiz— fue interpretada en plató como “una autovía urbana totalmente inundada por los lados”. Y claro, en cuanto la frase salió en antena, el clip empezó a correr como la pólvora. Y de la que se hizo eco Cádiz Directo.

En Ceuta, donde sabemos bien lo que es vivir rodeados de agua, la escena ha tenido eco inmediato. En redes, los comentarios se han multiplicado con la guasa habitual: “Si ven el foso de las Murallas, piden activar Protección Civil”, “Por no hablar del charco que se ha montado entre Tarifa y Ceuta... nunca visto” o “ La carretera entre Tarifa y Ceuta está cortada por las lluvias...” o “Si llegan a ver la playa de La Caleta, llaman a Donald Trump”, ironizan. “La mar, el mar, ese gran desconocido para la meseta informativa”, apuntan otros.

El error, en realidad, era sencillo de evitar. El Puente Carranza no es una autovía urbana, sino la CA‑36, y no puede “inundarse por los lados” porque los lados son… mar. Agua salada. De la de siempre. Pero en el plató, la presentadora Sonsoles Ónega y un colaborador presentado como ingeniero asentían con gesto grave mientras advertían de una supuesta situación “nada habitual”.

El vídeo ha terminado en los grupos de WhatsApp, acompañado de comentarios que mezclan humor y cierta fatiga: esa sensación de que, desde Madrid, a veces se explica la periferia sin mapa y con demasiada seguridad. Aquí, donde también estamos acostumbrados a que nos confundan distancias, mares y hasta fronteras, el episodio ha sonado familiar.

Tras la lluvia de críticas, Sonsoles Ónega ha pedido disculpas con un toque de ironía: “Dios tenga en su gloria a quien le ha parecido un error imperdonable y a quien nunca se equivoca”. En Cádiz lo han recibido con más sorna que enfado. En Ceuta, igual: otra anécdota para el archivo de “cosas que pasan cuando el mar se mira desde muy lejos”.