El helipuerto de Ceuta cerró 2025 con una cifra que, hace no tanto, parecía ciencia ficción: 87.310 pasajeros. No es solo un récord; es la confirmación de que esta infraestructura, tan discreta como esencial para la ciudad, vive su mejor momento. El crecimiento respecto a 2024 fue del 8,2%, una subida que se nota en el ambiente: más movimiento, más ruido de rotores y más ceutíes y visitantes entrando y saliendo cada día. De media, casi 240 personas pasaron a diario por sus instalaciones.
El tráfico aéreo también acompañó. Durante el año se registraron 7.716 vuelos, la mayoría conectando Ceuta con Algeciras y Málaga. De ellos, 7.236 fueron comerciales, un 6,3% más que el año anterior. La línea regular, esa que muchos usan casi como quien coge un autobús, sigue consolidándose como una pieza clave de la movilidad de la ciudad.
Diciembre, lejos de aflojar, empujó aún más las cifras. El mes cerró con 7.076 viajeros (+5,5%) y 618 operaciones, de las que 582 fueron comerciales. Un final de año que redondea un ejercicio que ya queda marcado en la historia del helipuerto.
Un buen año también para Aena
El buen pulso del helipuerto ceutí encaja en un contexto general de crecimiento. Los aeropuertos del Grupo Aena —46 aeropuertos y dos helipuertos en España, además de Londres‑Luton y 17 aeropuertos en Brasil— también vivieron un 2025 de récord: 384,8 millones de pasajeros, un 4,2% más que en 2024. Más aviones, más mercancía y más presión sobre unas infraestructuras que ya miran hacia nuevas inversiones y ampliaciones.
¿Y ahora qué?
Aena trabaja en los planes de inversión para los próximos años, consciente de que el tráfico no deja de crecer y que las infraestructuras tendrán que adaptarse. En Ceuta, donde cada conexión aérea es casi un salvavidas, estas cifras no son solo estadísticas: hablan de oportunidades, de movilidad y de una ciudad que, poco a poco, se mueve más y mejor.