Ceuta despide a Manuel Vega, Manolo, un rostro habitual de la ciudad y un nombre ligado para siempre a Confecciones Vega, el histórico comercio situado frente al colegio San Agustín. Su muerte deja un vacío en quienes lo trataron, porque Manolo fue, ante todo, alguien cercano, respetado y querido.
Su vida estuvo marcada por el trabajo. Empezó muy joven, con apenas catorce años, arreglando escaparates en la tienda Benoliel. A los veintiún años ya combinaba jornadas completas con las tardes en el comercio. Con el tiempo levantó su propio negocio y vistió a generaciones de familias ceutíes. Confecciones Vega es hoy el establecimiento de confecciones más antiguo de la ciudad, un logro que habla por sí solo.
También dejó una huella profunda en el fútbol local. Presidió el O’Donnell y formó parte del Betis de Hadú, dos clubes que lo homenajearon en vida con un gesto que él no esperaba: un mural con fotos de su trayectoria y un amistoso para celebrarlo. Aquel día quedó claro que su manera de estar en el deporte —sin ruido, con compromiso— había calado en muchos.
La Real Federación de Fútbol de Ceuta ha expresado su pesar por su fallecimiento, recordando a Manolo como una figura muy querida dentro del fútbol ceutí. Hace tres años, en un momento especialmente delicado, recibió un homenaje en la sede Emilio Cózar, organizado por los Veteranos de Ceuta. Fue un encuentro sencillo, cargado de recuerdos, al que acudieron quienes compartieron con él vivencias dentro y fuera del campo, junto al presidente de la RFFCE, Antonio García Gaona. Su legado, subraya la Federación, permanecerá en la memoria del fútbol de la ciudad.
Quienes lo conocieron lo recuerdan como un hombre que hacía las cosas bien, sin estridencias, con constancia. Por eso su pérdida se siente tanto. Porque Manolo Vega formaba parte de esa Ceuta que se construye desde el esfuerzo diario y el cariño por lo que uno hace.
Descanse en paz. Nuestro más sincero pésame a familiares y amigos.