La final de la Copa África 2025-2026 ya tiene campeón, aunque no precisamente por lo ocurrido en el césped hace dos meses. La Confederación Africana de Fútbol (CAF) ha decidido declarar a Marruecos ganador del torneo después de dar por perdida la final a Senegal. Una resolución que está generando un terremoto deportivo y mediático.
El anuncio llegó por los canales oficiales de la organización: Senegal pierde “por incomparecencia” tras abandonar el terreno de juego durante el descuento, justo después de que el árbitro señalara un penalti a favor de Marruecos. El marcador administrativo: 3-0 para los marroquíes. El marcador real, el que se jugó de verdad: 1-0 para Senegal. Y ahí empieza el lío.
Una final que se rompió en diez minutos
El partido fue tenso, pero el penalti señalado en los instantes finales lo incendió todo. Los jugadores senegaleses protestaron y, en un gesto que ahora les cuesta un título continental, decidieron marcharse al vestuario. Diez minutos fuera del campo. Diez minutos que la CAF ha interpretado como una infracción grave del reglamento.
Tras meses de deliberaciones, informes y silencios incómodos, el organismo africano ha optado por la vía más dura: sanción y título para Marruecos.
Campeón en los despachos
La imagen es extraña: Marruecos levantando un trofeo que no ganó sobre el césped. Un título que llega por resolución administrativa y que, inevitablemente, abre un debate sobre los límites de la disciplina deportiva y el peso de las decisiones arbitrales en partidos de alto voltaje.
En Senegal, la sensación es de incredulidad. En Marruecos, de celebración contenida. En el resto del continente, de desconcierto.
Senegal prepara su respuesta
La federación senegalesa no ha tardado en dejar caer que habrá reacción. Se espera un comunicado oficial y no se descarta una apelación. El caso promete alargarse y convertirse en uno de esos episodios que se recuerdan durante años.
Lo único claro es que esta final ya forma parte de la historia… aunque no por el fútbol que se jugó.