La escena no tuvo nada de protocolo: café, tostadas y una mesa larga en el Parador de Melilla. Allí, el 14 de abril, la asociación Melilla Urban Freestyle juntó a los colectivos de Ceuta Al Idrissi y Alas Protectoras para algo tan simple como hablar y tan complicado como entenderse. Y, por lo visto, salió bien.
Las tres entidades salieron del encuentro con una idea clara: van a firmar un convenio de colaboración. No hubo grandes discursos ni fotos de firma, pero sí un compromiso que apunta a mover iniciativas de deporte urbano y acción social entre las dos ciudades.
Sobre la mesa aparecieron proyectos que van desde un Campus de Tecnificación hasta el impulso del fútbol freestyle con el programa Elite Skills Academy, además de propuestas sociales, culturales y medioambientales pensadas para jóvenes que buscan espacios donde encajar y crecer.
El presidente de Melilla Urban Freestyle, Fahd El Abbas, lo resumió con una frase sencilla: esto es “el inicio de una colaboración muy ilusionante”. La idea que comparten es usar el deporte como herramienta para formar, incluir y abrir caminos a chavales que no siempre los tienen cerca.
El movimiento no ha pasado desapercibido. La Casa regional de Ceuta en Melilla ha aplaudido públicamente la iniciativa y ha dejado caer que, dentro de sus posibilidades, también está dispuesta a arrimar el hombro en lo que venga.
Entre Melilla y Ceuta, a veces, las distancias se miden más en inercias que en kilómetros. Este desayuno, al menos, ha servido para romper una de ellas.