Los módulos de playa, okupados por menores: la Policía patrulla para desalojarlos

Las casetas de servicios en varias playas de Ceuta se han convertido en refugio de menores migrantes no acompañados, lo que ha obligado a la Policía Nacional a realizar batidas nocturnas casi a diario y a la Ciudad a acelerar un plan de renovación de los módulos y del mobiliario público

Policía Nacional en el chiringuito de la Ribera
photo_camera Policía Nacional, de batida en el módulo de servicio de la Ribera / S.I.

Las noches en las playas de Ceuta llevan tiempo teniendo un invitado fijo: las batidas de la Policía Nacional. No son operativos puntuales ni actuaciones excepcionales. Son rondas casi diarias en los módulos de servicios instalados en distintos puntos del litoral, porque esas casetas —pensadas para socorristas, salvamento y apoyo en verano— han acabado ocupadas por menores migrantes no acompañados.

Lo que empezó en La Almadraba, casi como una anécdota aislada, se ha ido extendiendo sin pausa. Primero al Tarajal. Ahora también a La Ribera. Las imágenes hablan por sí solas: batidas para desalojarlos que destapan puertas forzadas y un interior que ya no se parece en nada al que se montó hace seis años.

Un refugio que no estaba pensado para eso

Dentro de los módulos, los agentes encuentran siempre lo mismo: restos de comida, botellas, ropa, mantas, colchones improvisados. Señales claras de que los menores pasan allí las noches… y también buena parte del día. Las casetas, concebidas para dar servicio a los bañistas, han terminado convertidas en un hogar precario que no estaba preparado para soportar ese uso.

Policía Nacional en el chiringuito de la Ribera
Policía Nacional, de batida en el módulo de servicio de la Ribera / S.I.

El resultado es evidente: instalaciones deterioradas, mobiliario roto y un desgaste acelerado que ha obligado a la Ciudad a mover ficha.

La Ciudad prepara una renovación urgente

El mobiliario actual está “totalmente amortizado” tras más de seis años de uso continuo, según han trasladado fuentes de la Ciudad. A la corrosión del mar se han sumado actos vandálicos y la falta de mantenimiento, un cóctel que ha dejado los módulos en un estado difícil de recuperar.

Por eso, el Gobierno ha puesto en marcha un proyecto para renovar por completo estas casetas modulares destinadas a aseos, salvamento y policía. Una inversión que ronda los 500.000 euros y que busca algo tan básico como garantizar que los servicios esenciales funcionen cuando llegue el verano.

Qué se instalará en cada playa

Tras una inspección técnica, el Gobierno local ha definido qué módulos necesita cada playa:

  • El Tarajal: módulo de policía, módulo de salvamento, aseos, pérgola de sombra, cubierta de lona y entarimado.
  • La Almadraba y El Chorrillo: configuración similar, con refuerzos en aseos.
  • La Ribera, Benítez y El Trampolín: módulos combinados de seguridad, salvamento y servicios higiénicos.
  • Calamocarro, El Desnarigado y San Amaro: módulos autónomos adaptados a su menor tamaño.

Los nuevos módulos estarán fabricados con materiales preparados para aguantar la humedad, el sol y el desgaste del entorno marino. Además, incorporarán la imagen corporativa de las playas de Ceuta, un intento de unificar estética y reforzar la identidad del litoral.