La Policía Nacional ha activado una nueva campaña de prevención dirigida a reducir el impacto de los ciberfraudes, coincidiendo con el aumento de transacciones digitales propias de la semana del Black Friday. La actuación se articula a través de micropodcast de apenas un minuto de duración, narrados por agentes de la Unidad Central de Ciberdelincuencia y difundidos en los perfiles oficiales del Cuerpo en WhatsApp, X, Facebook y también en plataformas de audio como Spotify.
La iniciativa busca acercar a la ciudadanía, mediante un lenguaje directo y accesible, las claves para identificar las estafas más recurrentes en el entorno digital. Los expertos recuerdan que ningún usuario está exento de convertirse en víctima, por lo que recomiendan extremar la cautela ante mensajes, enlaces o páginas web que generen dudas.
Los micropodcast abordarán una docena de modalidades delictivas actualmente en auge. Entre ellas, estafas relacionadas con el cambio de factura o de nómina, fraudes de inversión en criptoactivos, ransomware, engaños vinculados al uso de telecomunicaciones y otras prácticas que continúan afectando a personas de todas las edades. También se incluye la conocida “estafa de los likes”, en la que los delincuentes prometen pequeños ingresos por interactuar en publicaciones para, posteriormente, persuadir a la víctima de realizar inversiones que nunca recuperará.
Coincidiendo con el arranque de las ofertas del Black Friday, los dos primeros episodios se centran en el skimming digital y el phishing. El skimming consiste en la captura ilegal de datos bancarios durante compras en tiendas online mediante técnicas que no requieren acceso físico a la tarjeta. Su combinación con phishing o typosquatting —la creación de webs casi idénticas a las de marcas reales, alterando mínimamente la URL— incrementa el riesgo de robo de información personal y financiera. Los agentes insisten en que es fundamental revisar la autenticidad de las páginas y evitar pinchar en enlaces sospechosos.
La campaña se difundirá cada viernes a través de las cuentas oficiales del Cuerpo, con el objetivo de mantener una información continuada y de fácil consumo que ayude a reducir la vulnerabilidad de los usuarios ante un fenómeno delictivo en constante evolución.
El lanzamiento de esta estrategia preventiva coincide con la conmemoración del 30º aniversario del primer grupo de investigación de delitos tecnológicos en España, creado en 1995. A lo largo de tres décadas, la estructura policial especializada ha evolucionado desde la Brigada de Investigación Tecnológica hasta la actual Unidad Central de Ciberdelincuencia, conformada por brigadas de Seguridad Informática, Fraude Informático e Investigación Tecnológica, además de grupos territoriales distribuidos por todo el país.