La británica CRP Subsea ha cerrado un acuerdo con el grupo Prysmian para suministrar más de ocho kilómetros de su sistema Uraduct, una solución diseñada para proteger cables submarinos en entornos exigentes. El material se empleará en el proyecto de interconexión eléctrica entre Ceuta y la península, liderado por Red Eléctrica de España (REE).
El tendido contempla 90 kilómetros de cable submarino y otros 11 de trazado terrestre. El sistema Uraduct se instalará en los tramos más complejos del Estrecho de Gibraltar, donde el cable alcanzará profundidades de hasta 900 metros.
Desde CRP Subsea destacan la resistencia al impacto y la abrasión del Uraduct, cualidades que —aseguran— garantizan su rendimiento en condiciones extremas. El grupo Prysmian ya ha utilizado esta tecnología en proyectos internacionales, lo que ha influido en su decisión de confiar de nuevo en esta solución.
“Cuando Prysmian se enfrentó a desafíos urgentes de protección del cable, respondimos con rapidez y eficacia”, ha explicado Sharon Smith, ingeniera de ventas de CRP Subsea. La fabricación del sistema se realizará en el noroeste de Inglaterra y su entrega está prevista para julio de 2025.
Infraestructura estratégica
La interconexión eléctrica Ceuta-península es uno de los proyectos estratégicos incluidos en el plan de transición energética del Gobierno central, con horizonte 2030. La infraestructura representa una inversión cercana a los 220 millones de euros y su puesta en marcha está prevista para finales de 2025 o principios de 2026.
El objetivo: integrar Ceuta en el sistema eléctrico peninsular, mejorar la calidad y seguridad del suministro, reducir la dependencia de los generadores locales y facilitar la incorporación de energías renovables.
Estado de las obras
Los trabajos comenzaron en junio de 2024 y avanzan según lo previsto. En la zona de Ceuta se ha recurrido a la técnica de perforación horizontal dirigida para instalar el cable soterrado, una solución que minimiza el impacto ambiental y evita afecciones a las playas.
En el lado peninsular, el cable llegará a la subestación de Puente Mayorga, en San Roque (Cádiz), a través de una conexión subterránea a un nuevo parque de transformación equipado con tecnología GIS.
Ceuta dejará de ser una 'isla energética'
La interconexión permitirá a Ceuta dejar atrás su condición de 'isla energética'. Se espera una notable reducción de los apagones —especialmente en los barrios periféricos— y una mejora significativa en la estabilidad del suministro.
Además, el 86% de la energía que llegará a la ciudad será limpia y descarbonizada, sustituyendo la actual generación local basada en hidrocarburos.
Próximos hitos
El tendido del cable submarino se ejecutará durante el verano de 2025, utilizando un buque especializado. Una vez finalizadas todas las fases, la infraestructura estará lista para entrar en funcionamiento antes de que finalice el próximo año o, a más tardar, a comienzos de 2026.