Reacciones al pacto de Gibraltar, entre "una amenaza para Ceuta" o "un logro histórico"

El acuerdo a tres bandas sobre Gibraltar —entre la UE, Reino Unido y España— no ha tardado en convertirse en arma política. Desde el PP advierten de un precedente que puede salpicar a Ceuta y Melilla. Vox habla directamente de "traición"

Gibraltar / Alexandre Rosa  Alamy Stock Photo
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El acuerdo alcanzado entre la Unión Europea, Reino Unido y España sobre Gibraltar sigue sumando reacciones políticas en clave nacional. Mientras el Gobierno de Pedro Sánchez lo celebra como un “hito diplomático”, voces del PP y Vox alertan sobre sus implicaciones, con Ceuta y Melilla en el centro del discurso.

El PP ve un precedente: “¿El siguiente paso, cosoberanía en Ceuta y Melilla?”

El presidente del PP catalán, Alejandro Fernández, ha expresado en redes sociales su preocupación por lo que interpreta como un posible “ensayo” del Gobierno central para futuras negociaciones sobre las ciudades autónomas. “El acuerdo sobre Gibraltar anticipa los planes de Sánchez para Ceuta y Melilla: cosoberanía con Marruecos”, ha escrito en la red X. Una acusación que reaviva el debate sobre la política exterior del Ejecutivo en relación con Marruecos y los territorios del norte de África.

Desde Andalucía, el presidente de la Junta, Juanma Moreno, ha recibido el pacto con cautela. Aunque valora como positivo que se haya cerrado una negociación tras años de espera, advierte: “No debemos renunciar a la soberanía española sobre el Peñón”.

Vox, frontal: “Ilegal, ilegítimo e injusto”

Vox no ha ahorrado en calificativos. Para la formación de Santiago Abascal, el pacto “no resuelve nada” y perpetúa una “ocupación colonial”. En un comunicado, el partido ha calificado el acuerdo de “traición” y ha acusado al Gobierno de complicidad con Reino Unido. “Gibraltar sigue siendo un refugio para actividades ilícitas de todo tipo”, denuncian. En su visión, cualquier fórmula que no contemple la plena reintegración bajo soberanía española es “inaceptable”.

Sánchez y Albares reivindican “un avance sin precedentes”

En la otra cara del tablero político, el Gobierno central se aferra al acuerdo como un logro. Pedro Sánchez ha destacado el valor histórico del pacto: “Tras tres siglos sin avances, se ha alcanzado un acuerdo beneficioso para los ciudadanos y para nuestra relación bilateral con Reino Unido”.

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha insistido en que el entendimiento evitará una frontera dura y garantizará derechos tanto para los gibraltareños como para los trabajadores del Campo de Gibraltar. “Es una solución pragmática, estable y segura”, ha resumido.

Picardo tranquiliza: “La soberanía británica no se toca”

Desde Gibraltar, el ministro principal, Fabian Picardo, ha defendido los términos del acuerdo y ha enviado un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía: “Protegemos nuestra soberanía y nuestra economía”. Según Picardo, el pacto blinda la autonomía militar británica, evita el aislamiento post-Brexit y refuerza la seguridad jurídica. “El compromiso con Gibraltar es tan sólido como el Peñón”, ha dicho.

Claves del pacto: sin verja, con controles compartidos

El acuerdo contempla medidas destinadas a reforzar la cooperación y mejorar la convivencia entre Gibraltar y el Campo de Gibraltar, especialmente para los más de 15.000 trabajadores transfronterizos. Entre los elementos centrales:

  • Desaparición de la Verja: Se eliminan los controles terrestres entre La Línea y Gibraltar.
  • Controles en aeropuerto y puerto: Serán conjuntos, bajo supervisión de Gibraltar y autoridades Schengen.
  • Visados y permisos: Habrá coordinación para garantizar un tránsito legal y ordenado.
  • Unión aduanera futura: Sin controles físicos sobre mercancías.
  • Garantías laborales: Protección reforzada para los derechos sociales de los trabajadores.

En materia de seguridad, España asumirá los controles Schengen. Gibraltar, por su parte, mantendrá competencias en orden público y migración. El modelo será similar al de la estación londinense de St. Pancras.

Próximos pasos: texto legal y ratificación

El proceso entra ahora en fase técnica. El texto del tratado deberá ser redactado y ratificado por los parlamentos de Reino Unido y Gibraltar. Hasta entonces, las partes implicadas aseguran que existe una voluntad firme de cerrar la firma “en el menor plazo posible”.

El ministro británico de Asuntos Exteriores, David Lammy, ha defendido el acuerdo como una “solución pragmática” que protege los intereses de todas las partes. Picardo, por su parte, lo define como “un punto de partida sólido para fortalecer la cooperación sin renunciar a la identidad ni a la soberanía gibraltareña”.