Las redes de deriva vuelven a poner a Ceuta en el mapa de los problemas ambientales que nadie quiere mirar demasiado de cerca. Esta vez, el aviso llega desde DAUBMA y CECAM, que han conseguido que su escrito sobre el uso continuado de estos artes ilegales en el Estrecho de Gibraltar llegue oficialmente al Congreso de los Diputados.
La Cámara Baja ha confirmado que el documento está registrado y que lo enviará a todos los grupos parlamentarios. Un trámite sencillo, sí, pero que abre la puerta a que el asunto entre en la agenda política, donde hasta ahora apenas ha asomado la cabeza.
Las dos entidades ecologistas celebran el gesto. Hablan de “diligencia y sensibilidad institucional”, palabras que no suelen regalar, y menos cuando llevan años denunciando lo mismo sin demasiada respuesta.
Un problema que se repite
El escrito que han remitido no es precisamente liviano. Incluye el hallazgo de un delfín mutilado en la playa del Chorrillo, más de un centenar de varamientos de cetáceos y tortugas en los últimos años y episodios que muchos recuerdan, como el del cachalote Toño en 2020. A eso se suma la denuncia presentada por Verdemar Ecologistas en Acción ante el MITECO en 2025 y la constatación de que las redes de deriva —prohibidas por normativa europea e internacional— siguen apareciendo donde no deberían.
DAUBMA y CECAM insisten en que estas prácticas afectan a especies protegidas y vulneran acuerdos firmados por España y Marruecos. Nada nuevo para quienes trabajan en el terreno, pero sí un recordatorio incómodo para las administraciones.
El Senado, pendiente
Mientras el Congreso mueve ficha, el Senado sigue sin confirmar si ha recibido el mismo escrito. Las entidades aseguran que estarán pendientes y que volverán a enviarlo si hace falta. Confían en que la Cámara Alta actúe con la misma rapidez, aunque por ahora el silencio es absoluto.
Lo que esperan ahora
Más allá de los trámites, DAUBMA y CECAM quieren hechos. Piden refuerzo de la vigilancia en aguas del Estrecho, cooperación real con Marruecos y que la prohibición de las redes de deriva deje de ser un papel mojado. Agradecen la atención del Congreso, sí, pero esperan que esta vez el asunto no se quede en un registro y una palmada en la espalda.